Este artículo es netamente personal y nace de una disconformidad ante una situación actual, por lo que sería poco apropiado (no) advertir que esto es una visión que puede estar sujeto a cambios en un futuro de acuerdo a como se desarrollen los eventos tanto política como social del país.
Argentina es un país conformado por 45 millones de habitantes aproximados y al ser un país consmopolita nuestra cultura es rica en matices artísticos y de pensamientos tirando al progreso social y a la liberalidad económica.
Hoy por vos, mañana por mi.
De localidad latina y colonizada, tenemos un pasado rasgado en costumbres Europeas y con etimologías nativas de colonias del sur (Tehuelche o Patagones) que aferramos como identidad primaría crucial. Nuestra labia natal nace de estos rincones del interior, de origen quechua (gaucho, cancha, chacra) y complementando con el lunfardo; jerga que se origina en los bajos fondos de Buenos Aires por ladrones, engañadores y artistas de a pie (pibito, chorro, guita, chamuyo), todos estos epítetos se forjaron como subterfugios para pasar debajo del radar indicativo de que estaban perpetrando una ilegalidad delictiva. Cabe añadir que cuando el lunfardo se creó, Buenos Aires era la cuna de muchos barcos mercantes que cruzaban el atlántico y pasaban cerca del river de plate (siendo una parada muy concretada por Italia, país Europeo que firmó un tratado diplomático con quién-sabe-qué círculo cerrado de las cabezas políticas del país). Debido a esta circulación constante, muchos habitantes fueron extranjeros y, los antecedentes de antepasados de muchos Argentinos se rezan como "mestizo"; nacionalidades duales entre el provinciano y el Europeo cerrado.
Esto no es malo per sé, porque indica la diversificación cultural que hay en la Argentina, y también en el continente entero. Gracias al choque étnico y cultural del pasado (por lamentable que haya sido el suceso realmente) hoy se generó esta vida intelectual y de opiniones diversificadas. La destrucción, como en los efectos de una fusión de núcleo, ayudó a generar nueva vida. (no quiero meterme en problemas políticos y sociales con los indígenas, sé que una cosa no quita la otra y no pretendo entrar en debate con este artículo sobre la expropiación de tierras ajenas, no va por ahí.)
Nuestra filosofía de vida va muy arraigada a esta pertenencia, algo nacional, de defensa a nuestras raíces nativas y con un costumbrismo muy social, (quizá) por esta cópula con los modismos Europeos, nuestra educación y sociedad desborda ideas de progreso económico. A diferencia de México, que es más una cuestión de nacionalidad libertadora.
Después de la era de Perón y su política cuasi comunitaria y de unión socio-económica más alejado del moralista conservador de Estados Unidos o la antigua monarquía propia que tuvo a inicios del lunfardo, posiblemente naciese ese estrecho vínculo obrero con las características gauchescas y de labradores de chacra provincianos. Moralmente de izquierda, de libertad individual y progreso social más que económico.
Raíces y pasto, recuerda raíces y pasto.
Después de esto, en años venideros con la dictadura gubernamental de los 70, músicos y artistas urbanos crecieron exponencialmente la cultura del país, dando marcadas dosis de talento, ya no solo lingüístico (tango) sino también emocional y catártico (rock, folk, etc.). Humanismo al fin y al cabo.
"Yo era un hombre bueno -si hay alguien bueno en este lugar...
Pagué todas mis deudas y mi oportunidad de amar!
sin embargo estoy tirado y nadie se acuerda de mi..."
El daño que causó la dictadura se reflejó en años siguientes en la política y la sociedad ya marcadamente progresista. Siendo un país pelotero, de mucha competencia profesional con el fútbol soccer, en la toma militar se llevó a cabo una tapadera turística para todos los países extranjeros mostrando una realidad enmascarada, envuelta en pintadas corroídas, con óxido y moho; la podrerumbe humana hacía su gala con un cántico forofo.
"Fue cuando se callaron las iglesias, fue cuando el fútbol se lo comió todo"
La Argentina pasaba su etapa más oscura a todos los niveles de humanidad.*
Con todo esto historia geográfica (ignorando el quiebre económico del 2001, otro punto importante de la historia del país, que decidí omitir por no hacer esto más largo de la cuenta)* quiero detenerme en pleno 2020 con la pandemia asolando el mundo y con una cuarentena que aún hoy se mantiene y preguntar abiertamente con la mano en el corazón: ¿Qué les pasa a todas las personas de este país?.
Bah, voy a reformular la pregunta ¿Qué les pasa a todas las personas en general? porque lo que sucede a veces me supera como un pulgarcito en un mundo de gigantes que van al voleo.
Sé que esperar réplicas indicarían que alguien que responda vaya a leer esto, no creo que eso vaya a suceder, por lo que voy a desarrollar el panorama social actual con respecto a la cuarentena y hacer yo las preguntas pertinentes.
A finales de 2019 una nueva cepa del SARS-CoV fue descubierta y los efectos en los próximos meses causaron la debacle mundial; esta enfermedad respiratoria se contrae por medio de fluidos de un portador que transmite a otro, lo mismo que la gripe común por lo que cualquier intento por contenerla será una tarea de mucho esfuerzo. Con tales características la expansión de la misma fue inminente y ya para enero de 2020 la OMS declaró a este virus una pandemia global. En marzo, llega a Buenos Aires, Corrientes y Chaco (y tal vez me dejo más zonas) y al término del mismo mes el gobierno anuncia una cuarentena improvisada de 15 días en todo el distrito bonaerense; nadie puede salir en este periodo de tiempo, cerrándose las fronteras al resto del mundo (algo que otros países también han replicado con más o menos reticencias). Pasados este tiempo de "prueba" y comprobando los efectos de la cuarentena, el gobierno decide aplazarla otros 15 días... y así llevamos hasta el día de hoy, 14 de septiembre, día en que la cuarentena sigue vigente (no solo en Argentina sino en otros países han corrido con circunstancia parecida). Desde entonces pasaron muchas cosas, (reclamos, caída en el comercio, aislamiento y aumento en la tasa de ansiedad colectiva, etc) pero una idea fue rodando por la mentalidad de las personas hasta hacerse un efecto bola de nieve; todos se cuestionan que las medidas no son "buenas". Incluso las personas que en un primer momento tomaron las medidas como adecuadas, ahora salen a la calle a reclamar por sus derechos de "libertad" o derechos por trabajo y en contra del encierro obligatorio. Se puede decir mucho acerca de estos individuos, obviamente no se les puede prohibir manifestarse, porque está en derecho personal que se expresen como quieran. Pero muchas de estas personas no entienden una cosa que es muy básica y que siempre pasan por alto: la medida no es buena, pero no existe otra medida mejor para el virus. Todos tenemos que saberlo ya, las medidas no son buenas y si, no lo son. Personalmente desearía que la cuarentena se acabase y así puedo salir a ver a mis amigos que tanto quiero, pero mi deseo egoísta no puede acabar con el hecho, ni tampoco del deseo del gobierno que se corte, porque si, la cuarentena puede acabarse, pero las consecuencias van a empezar a surgir, porque la pandemia sigue existiendo. Sé que podría haber reglas mejores, y desearía que sean buenas para un grupo determinado de personas que tienen trabajos formales y necesitan salir para ganarse el pan, pero hay que tener presente siempre que esto no es culpa completa del gobierno (En el papel tomaron una decisión razonable), porque si, es algo que nos coarta, pero la realidad es que hay peligro en los pacientes de alto riesgo y lo siento, pero una tragedia no se puede tapar con otra. Si lo sopesas es una decisión difícil, ante una circunstancia aún más difícil.
Hay algo que llevo pensado desde que la pandemia hizo mella, y es que el mundo actual no estaba preparado para algo así. Si lo piensan detenidamente, todas nuestras defensas y controles fueron nefastos, a nivel mundial los grandes dirigentes taparon sus rostros con sus manos después de recibir el mazazo de ansiedad colectiva. Fue como si nos hubiese atravesado un espectro de luz incontenible. El virus, con todas sus causas, pasó a dejar en evidencia la realidad de nuestra condición, no hablo de incompetencia, sino más bien de mera impotencia: la escala fue tan inesperada y tomó tal impulso que cuando quisieron darse cuenta ya era demasiado tarde para asimilarlo. Muchos tomaron el asunto con holgura, pensando que esto sería pasajero, otros con arrogancia, como si la cosa no fuera más que un trasteo de rutina, sin visos de gravedad mayor, y otros (los más inquietos) prestaron atención con oído y cabeza. Pero todos al final fueron aplastados por el mazo de la crítica, con más o menos sentido en lo personal y social. Si me lo preguntas, esto es parte de la frustración fruto de la impotencia. Es como cuando sientes que te ahogas y necesitas dejar salir el aire y lo encuentras pesado, viciado; fue un impedimento vital ante una situación que nos descolocó a todos. Porque sabemos perfectamente que este virus ha diezmado con cada uno de los bloques de nuestros pensamientos, penetrando hasta lo mas hondo, dejando grabado en cada rincón de nuestro cerebro la oración que suscita el miedo existencial: "no importa en qué situación estés, ni con qué seguridad te desenvuelvas en el mundo, siempre debes recordar que eres vulnerable".
Dejando de lado las frases intensas y los pensamientos futiles, hay que redactar cómo la gente fue perdiendo la compostura hasta que el tedio pudo con ellos, aunque esto es entendible (y una pena) algunas situaciones me frustran y me enojan porque observo como la voluntad humana deja ver su peor cara, pues verán: lo que me fastidia no es que la gente esté cansada de esto, lo que me enoja es que haya personas que politicen el cansancio y se apropien de la opinión de la gente para ganarse su consentimiento. Hay quién ha salido a proclamar salidas de manifestación en contra de la cuarentena por cabecillas de gobierno opositor, gente que no les interesó tres carajos la salud de las personas y que ahora, de repente, velan por la "libertad" de todo el panorama urbano. Como si ellos fueran ejemplos de algo, siendo hipócritas y manipuladores que solos les interesa llenar las urna en los próximos 3 años. La masa es idiota, eso ya es sabido, pero no por eso deberían seguir a un idiota mayor que controla su fastidio hacia donde les apetezca. Menos en situaciones donde se corre un riesgo aún mayor para los otros.
No, no todo es política.
Por otro lado es curioso como todo el mundo dice, repudiados, la frase "todo es política" cuando realmente lo que hacen es perpetrar a que todos piensen en términos políticos, idem, volviéndose todo política ¡Cosa que no quiere nadie para empezar!. Voy a generalizar un poco, pero digamos que hay un sector que achacan la pandemia a una asociación de uniformados y gente que maneja el cheque, como si fueran los causantes de todos las injurias de la pandemia. No señores, no es así. El peligro realmente existe y tiene tanto sentido que ocurra que no sé ni por donde empezar.
"Chamuyo"
El coronavirus es una enfermedad de circulación, cuanto más gente conglomerada y junta estén, hay más riesgo de contagios. Las manifestaciones en contra del coronavirus generan más probabilidad de casos por lo que (probablemente) genere más casos. Es sencillo, no quieres que haya virus, entonces no salgas afuera ni te juntes con gente. Tienen que tener en cuenta que esto no se va a acabar un día para el otro, debe haber una vacuna disponible. Así que esto que les digo hay que efectuarlo constantemente hasta que sea posible acceder a una cura que pueda salvar a las personas de mayor riesgo de contagio. Es algo tan fácil de entender que no entiendo como es que a la gente no le entra en la cabeza. Pero no, porque el gobierno indique que hay que resguardarse del virus, la gente se irrita y con capricho salen fuera, como si estuvieran violentando sus derechos "personalisimos" o algo parecido. Esto no es por perjudicarte, boludo, es para salvarte a vos y también al otro, hoy por mi, mañana por vos, ¿recuerdas?.
Pero sin embargo la gente piensa que porque hayan efectuado una medida -señalando con el dedo- "desde arriba", hay una conspiración para joderte a vos y a todos los que son ilusos. Irónicamente la filosofía de libertad individual nos ha hecho personas frías e intolerantes para la emergencia del ajeno. ¿Por qué ocurre esto? bueno, desde el punto de vista opositor lo ven como combustible para la política, "¿No ves como se aprovechan de vos?, están burlándose en tu jeta, mira como salen y como vos no podes" seguro, lo hacen tanto que todo el mundo ya salió a la calle y posiblemente si bajes para tu cuadra verás cinco o seis personas pasar por tu puerta mínimo, ¡Mira cómo violentan tu libertad!, es un acto despiadado y terrible!, no habrá gente escribiendo libros enteros burlándose de las medidas "medievales" desviando el punto y poniéndolo siempre a la quimera del gobierno, siempre al ojo mezquino de sus enemigos mortales y haciendo que la gente se trague la manía de volver a incidir en disputas de posturas sobre los "déspotas y viles sujetos inefables" que forman parte del bando contrario. En la otra esquina están las personas de a pie, que notarán que el virus no cumple con una expectativa de mortalidad devastadora como en las películas, por lo que lo subestiman. "Si es tan mortal como dicen, ¿por qué no me mata?" dirán, esperando a que le de hagan un tour agarrados de la manita para ver como los hospitales están colapsados y las camas de cuidados intensivos empiezan a drenarse cada vez mas aprisa ¿saben lo que pasará si se acaban? van a tener que elegir quién se queda en cuidado y quién no, esto es directamente proporcional a elegir cara o cruz en quién vive y quién muere, si no sabías las consecuencias ahora lo sabes. "Pues a mi no me afecta" dirá y a el que si, posiblemente no pueda contarlo siquiera. Nefasta postura el que piense que tiene que afectarle para que empiece a mover el culo, cuando es mejor prevenir que curar, ¿de verdad les gustaría que la gente muera para que tengan consciencia de la situación? ¿De verdad hay que llegar a tal extremo? pensé que eramos menos insensibles que eso. Pensé que la gente ya sabía que no estaba en un videojuego de estrategia, sacrificando peones y que eramos más inteligentes, lo suficiente como para pensar desde la mera intuición inductiva al observar con atención un punto y toparse con una respuesta gorda. Pero no, nadie puede pensar lejos de parámetros de sus intereses y por eso son movilizados a salir a manifestarse haciendo quema de tapabocas, manipulados en el proceso para que lo hagan en favor de la "sociedad" cuando no le hacen un favor a nadie con estas organizaciones, sino al contrario, haciendo que más gente perezca.
Y de nuevo, a mi no me interesa ser un perro que va a favor de cual o qué bandera ni gobierno, ni cabeza política, me guío por la empatia y la razón y no puedo con la estupidez humana. No puedo con la gente que piensa que todo es política y con esto le estoy diciendo a mi padre, que no, que nada de esto es un chamuyo del gobierno, ni hay una conspiración para matar gente, esto no tiene mayor sentido que ser algo bio-quimico de un virus que no le importa tu integridad ni se aprovecha de tu circunstancia social, sino que te quiere matar desde adentro. Y lo hará y no tendrá mayor sentido que el que tiene el cáncer o el ébola. La desgracia ocurre y solamente nos queda padecerla o impedir padecerla.
Si nos esforzamos un poco, quizá podamos salvar a las personas haciéndoles entrar en razón de que no son masas, sino entes individuales con sus sentimientos y sus expresiones personales y que la historia es un pasado biográfico, pero no un futuro certero (porque el futuro certero no existe). Que no deben ni merece la pena arriesgar tu vida por un derecho que les ofenda si esta no afecta tu vida ni la de los demás.
Pero lo veo complicado.
En marzo de 2019 un hombre austraco cometió dos genocidios en Nueva Zelanda contra inmigrantes musulmanes.* Antes de sus crímenes, este sujeto escribió un "manifiesto" de 63 páginas en las cuales dotaba de una razón a sus terribles atentados y atribuía sus actos a la política de su país, este tipo era un segregacionista y supremacista de raza, pero apelaba su discurso a la política Europea y de Estados Unidos, por lo que realmente no estaba delirando, no era un loco ya que percibía los mensajes de su entorno, lo que hizo fue seguir la lógica del "speech" mayor. E incluso supo que los musulmanes eran los menos aceptados en occidente, por lo que si asestaba su golpe contra ellos, no estaría "perjudicando" la percepción de él para con sus congéneres de occidente, porque los musulmanes ya tienen un prejuicio muy grande de antes. La hostilidad que le despertaban los extranjeros a este hombre era obsesiva y conmovedora, tanto que una vez viendo un cementerio de caídos franceses se puso a llorar, recordando una guerra frustrada, pensando que los militares murieron a favor de la "expulsión de los que no pertenecen" cuando realmente muchos de estos caídos llorados eran de raza negra que no cumplían con la imagen de los héroes caucásicos que él guardaba en su mente.
Condicionado por la política popular conservadora, él sabía que sus acciones eran (simbólicamente) aprobadas y que lo que hacía no devenía ni de una propaganda orquestada, ni de un trigger de violencia, sino de una realidad perpetuada desde hace décadas con enunciados sociales que parten desde el desprecio y el racismo. El de verdad pensaba que le hacía un favor a su tierra con sus atentados contra "ellos", cuyo advenimiento (pensaba) no fue más que producto de una "invasión" exitosa. Sin entender que muchos de los antepasados de esta gente han vivido tanto como sus propios antepasados. Y que cada una de estas personas habrá tenido su propia historia en la pluralidad del mundo. Si la pertenencia individual de estas personas es lo que de verdad cuenta, ¿por qué este sujeto deshecha el tiempo de pertenencia y los empelota como si todos fueran uno?, porque su percepción está sujeta a un prejuicio de un estereotipo y "ennumera" a las personas, restandoles humanidad en el proceso, tanto de un lado como de otro, donde ve a uno (1) ve a quince (1/15) y cuando en un pelotón ve a quince, ve a uno (-1/15 = 1) (Esto es algo esquemático del mundo matemático, donde los números se pueden cuantificar y revertir sus valores, por ejemplo 1/3242342 jamás llegaría a ser 2 por más que multipliques a un costado hasta el infinito, lo que quiero decir con esto es que está usando valores de cálculo para las personas) No ve a "el" sino a "ellos" y "ellos" son solo masa, estorbo, una bola que se puede empujar y expulsar. Es importante remarcarlo porque esto es lo que puede ocasionar la sociedad, al ver a las personas como un conteo de goteros y números y no como personas. Generando miserables mentales que se piensan que le hacen un favor a alguien haciendo "justicia" por su propia mano, sin pararse a pensar en las vidas que están perjudicando en el proceso, a favor de "una masa" o yendo en contra de otra.
Al final no importa las banderas que te porten, las personas sin importar de dónde provengan son relevantes. Hay que tener esto en cuenta siempre. Porque si no hay consciencia desde todos los puntos de vista se tendrá mentalidad de túnel y solo virarás a un callejón sin salida.
Volviendo a los anti cuarentena y lo que escribí al comienzo del artículo, debería responder a una pregunta pertinente que muchos tendrán ya formulada desde hace un rato > "En el resumen que hiciste, ¿qué es lo importante al final?"< estuve indagando en los eventos de mi país y me di cuenta que todos los puntos tienen algo que aportar, porque son rasgos que han ayudado a forjar la identidad de lo que hoy es Argentina, independientemente de lo que la gente opine de la política o del pasado del país. Es sencillo, tu vida es importante, no porque tengas un talento nato o porque hayas nacido hijos presidentes o de gente humilde y laburante, eso solo tiene una validez que tú decidas darle y eso es lo importante. No tiene que ver la ascendencia, sea indígena, europeo, oriental o de cualquier parte del mundo. Argentina es un país lleno de matices y yo sé que mi ascendencia es indígena casi al cien por cien, pero tengo amigos que son de ascendencia italiana por ejemplo y ¡No importa! porque ambos somos válidos, individualmente si esto nos hace más o menos patriotas o si nos consideramos más o menos Argentinos. Incluso no importa si vengas de una villa (!) de una casa clase media o estés en un departamento derruido en las afueras de Caracas. Vales inconmensurablemente por ti mismo, sin importar tu franja horaria ni las franjas en tu piel.
Supongo que no estoy muy seguro que decir ahora, sé que quería ventilar mi mente de todas estas ideas enroscadas de hace meses, espero haberlas llevado a buen puerto. Sé que soy poco especifico y nada de lo que digo pretende tener precisión, solamente marcar la circunstancia y el contexto de situaciones que están sujetas a cambio, no pretendo meterme de lleno en políticas de ahora ni del pasado y este artículo no pretende iniciar un debate sobre política, por eso los abordé por encima con paso histórico. Tal vez algún día escriba sobre política realmente, pero no creo estar listo aún, no con mi conocimiento tan limitado.
Espero no haber perjudicado sensibilidades y si lo hice no era mi intención. No puedo controlar las emociones ajenas y solo quería reparar en los míos y mi visión actual de lo que está pasando en Argentina, aunque sé que esto no solo repercute al país grisáceo albi-celeste, siendo que la cuarentena es un reclamo que se está llevando a cabo en muchos lugares del mundo. Entiendo por qué el enojo, lo que no entiendo es la incapacidad para refrenarla, es algo que me decepciona tanto como el conocimiento de mis emociones personales. Pero bueno, cada persona es un mundo y sé que se tiene que esperar lo mejor de cada uno y su circunstancia. Es una pena que muchos tampoco entiendan esto, y es algo que tuve que explicarlo abiertamente a ciertas personas: no deberías esperar algo malo de nadie, si sufrió un atraso, no digas que fue por vagueza, incluso si no quería venir a pasar el rato, siempre debes tener en alta estima de su causa, porque aún no sabes el efecto.
Y en fin, esto se está alargando, así que mejor lo dejo por aquí.
Nos vemos en otro momento.
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1: La historia de la dictadura militar es muy interesante y desoladora, algún día me gustaría hablar de ella
2: al ver que el resto no tiene relación, si se preguntan por qué hice un resumen mocho de la historia de mi país es porque, bueno, "<3" la respuesta estará en sus corazones, aquello que el poder de la amistad les diga, será la respuesta que trascenderá.
3: Perdón por pasar tan radicalmente a dar un ejemplo tan grotesco. De verdad que debería mejorar las conexiones de lo que digo. Poco a poco iré consiguiendo.
