Arcane es la obra maestra de Riot. Una historia que narra las conexiones de varios personajes en un mundo conflictivo, cruel y apasionante. Lo verdaderamente especial de la serie, sin embargo, son sus personajes: trasladados muchos de league of legends, para darles espacialidad, temporalidad y profundidad. Cualquiera que sea fan podrá disfrutar la serie, pues está hecha para ellos: pero el mimo que tiene puesto es tal que los espectadores casuales también pueden engancharse en su medida, ya que la obra se disfruta por si sola, independiente del material extraído con su desarrollo y sentido.
Voy a intentar volcar y describir a mis diez personajes favoritos de Arcane y dejar con eso una pizca de porque, solo describiendo sus características, carácter o acciones, describes el núcleo duro de la obra. Una parte de ellos conecta con las otras, como un organismo que respira y vive, como una ciudad de verdad en una sociedad eterna.
Aquí vamos.
10 [Sevika]
Sevika es la definición perfecta de matona. Su apariencia robusta y -poco- agraciada, sumado a las sombras alrededor de los ojos la hacen poseer una mirada trasnochada, de callejón oscuro: en un submundo peligroso e intimidante sus ojos son los del ajeno. Ese rostro te advierte que no se anda con tonterías. Nunca. Y si sonríe es porque considera que te tiene a su merced, de una forma o de otra; te doblega a punto de tronarte, y si te la cruzas sin tener lo necesario..., serás pasto de buitres. La visión de una guerrera mísera, inmisericorde y con la resiliencia de un promontorio en una tormenta: eso es Sevika.
Además de las cualidades de pelea con la prótesis (que la hacen un enemigo letal) el mayor arma que porta es un mental de hierro. Fue puesta a prueba por los enemistados de Silco y rechazó el pan regalado. Además de haber soportado un daño físico arrollador en los ardides con VI y la intimidación opresiva y humillante de Jinx; saliendo de ambas endeble. Se sobre-entiende: ella puede ser destruída, pero nunca ser derrotada. Y eso requiere tolerancia al dolor. Los personajes con la convicción de Sevika suelen ser cofrades indispensables; pero lejos de la nobleza, pues el fruto de esa convicción es por un motivo, por lo demás, espeluznante.
El propósito de Sevika reside en su utilidad. Como ya se sabe, ella es de quién gobierne el bajo mundo su mano derecha. Le da igual si eres una persona deshonesta, malvada, engañosa..., lo que ella quiere es que seas firme en tus convicciones y que domines la ambición como lengua de plata. Si crees en tí ella será esa personificación, tendiendote la mano y no soltandote hasta que lo hagas tú. Si dejas de mostrarte capaz no tendrá reparos, porque la fuerza la ocupa así, en automático, y necesita la suficiencia de otros para que estén al mando: personas como ella. Su lealtad última es hacía el concepto [fortaleza]: y los que pueden plantar esa semilla para que brote bajo la lluvia y al amanecer reviente.
Pienso que, a pesar de ser un personaje menor utilizado como némesis de VI para el atractivo de sus peleas su sola molestia ya es relato de las personalidades que gobiernan Zaun. Es un ejemplo de las difícultades de un submundo pobre y en conflicto con Piltover, que necesita de gente fuerte para salir adelante y sobreponerse al fin, justificando sus actos, el peligro latente, al igual que Sevika. Por eso y por los momentos que ha dejado, aunque sea solo por querer verla caer, Sevika se ha ganado el décimo puesto.
9 [Vander]
Vander es el papá de las hermanas y el "oso alfa" de Zaun. Pero antes de ese título tenía -junto a Silco- una reputación soldada, pues era de los líderes con más idolatría del bajomundo; un guerrero sobrecogedor, temerario y carismático, una bestia hecha persona. La furia de Zaun misma. En la nueva época, no obstante, esa bestialidad se vio mermada y en sus ojos brotó la chispa cuando presenció la soledad de las niñas; huérfanas por causa de la querella civil de dos sociedades contrapuestas que las dejó partidas por la mitad; sin madre y sin rumbo. Vander recogió a las pequeñas en la lanza del conflicto y el dorado de su pecho relució el metal claro de su alma. A partir de ese día tuvo el anhelo de dejar la violencia a plomo y estrechar lazos internos. La pasión se convirtió en compromiso y la utopía de Zaun mutó, pues, ya no era un soñador que le pedía a la gente que lo sigan; sino un maestro que se designa, que escucha y confía, no en su liderazgo sino en su acción de obrar aparte; de rehacer lágrimas en vino, como el bartender de la última gota.
La figura de Vander funciona en Arcane como punto de partida. Es un hogar y el último estertor de consciencia en un territorio cada vez más hostil. Vander, además, adelantó el papel que tendrá Jayce cargando el peso conciliador de un sujeto que pretende estar en una posición reservada, de no remar hacía el trueno, dejándolos varados, a salvo, como un nudo al viento. Y lo que hace interesante al personaje (además de lo ya dicho), es la dinámica que tiene con los suyos y como la perspectiva opresiva de ellos acaba por termear la olla. Vander jamás pretendió abandonar a su gente -esa una leyenda esparcida por unas cuantas ratas- pretendía dejar atrás la trama bélica que tantos conflictos ha traído a Zaun y enfocar su influencia con los mismos ojos que ve a VI y a Powder: Como una familia.
Esa visión paternalista terminó por orillarlo, y cuando el grupo de VI cometió el error de vacilar a Piltover le tocó sacar pecho y lidiar con las consecuencias. Los policías exigían entregar a uno de los suyos, y se negó; su gente exigía luchar de vuelta, como tantas veces han hecho en los puentes desunificados y también, se negó. El deseaba afrontar el dilema con la entereza que quería inculcar a sus hijas; lo tacharon de débil pero le dió igual, si su acción lo convertía en un mártir o un pelele no dependía de él, pues nunca desmantelaria sus ideales ni abandonaría a los suyos; aún cuando sea una vergüenza para ellos, aún cuando Silco derribe su humanidad: quedaría su símbolo como un ejemplo. Mejor aún: como un padre.
La muerte de Vander sublima en la separación del hogar. La casa ahora está desaparecida..., Y con su fin, el destino dispone la baraja al azar, las hermanas a doble o nada: y allí empieza el viaje que mella el corazón juvenil de la serie. El calor del hogar se esfuma para dar paso a la lumbre del cubo espectral caprichosamente místico de una sociedad que ve 'magia' en títeres de hilo y bolas de arroz; con el cauce limpio antes y en breves enturbiado por el reflejo brillante del medallón de plata que consensa, en ecos, la furia de un ser que alguna vez conoció los ríos como la bestia de Zaun.
8 [Heimerdinger]
El profesor de Jayce, Victor y gran cónsul de Piltover. Un erudito y entusiasta de la innovación mecánica. Participe —posiblemente– de la ingeniería aerodinámica de la ciudad, además de ser un pequeño querubín de pelo de trigo.
Heimerdinger representa la sólida constitución del consulado, cuando intercede, no es él, sino la voz de la trama la que subrayan sus palabras. También toma el blasón de esa casta de personalidades que decidieron volcar su vida en la prosperidad de la ciudad, no tanto por altruismo social sino por el propio gusto de entender y enseñar. Su disciplinado cerebro lo llevó a entender la vida como una sucesión de eventos reformativos donde una parte forma parte del todo y el todo es más que la suma de sus partes. El castillo de granos de arena, o el reloj del tiempo. Su soslayado pensamiento y espíritu constructivo, sumado a unos cuantos centenarios encima, lo perfilaron a vivir bajo la premisa de sus ideas nobles e ignorar la violencia material de la vida, el choque de realidades emergentes y la propia naturaleza humana.
Un inmortal solo puede buscar un fin mas grande que él, pero el mortal busca la inmortalidad como fin o, como mínimo, vivir hasta donde lo desee. Cuando tiene la necesidad calificativa de destruir la fuente del cubo de Victor se da cuenta del filo plateado, mortal, de la desesperación humana. El amarre que lo ata al cuello, no es por un concepto, ni ideario, sino por mera supervivencia. Heimerdinger en ese instante está lejos de comprender el vaticinio del destino, por eso es incapaz de entender lo que Victor siente, solo lo 'equivocado' que está; no proyecta las artes oscuras como algo positivo por la advertencia de civilizaciones perdidas, que le llaman a obrar protegiendo lo más grande, el castillo de arena. Lógico, pero conflictivo. Jayce toma la difícil decisión de echarlo del cónsul para que no interfiera en los actos de Victor y se aleja, en silencio y solo. El castillo se desmorona.
A partir de aquí Heimerdinger vaga por las inmediaciones de Zaun hasta dar con un chico que comparte la capacidad de sus mas brillantes estudiantes. Ekko le enseña el hogar que nació entre la herrumbre; enlodado por una naturaleza humana y alzado por otra, le demuestra que la visión del todo por la parte es solo una parte, y que una manzana, bonita y roja, no es todo el manzano. Heimerdinger ahora entiende que no solo hay belleza en los castillos de arena y que la rosa con sus espigas, de durar menos y enlutar el dolor, da más esperanza entre la oscuridad.
7 [Jayce]
El niño guapo de Bel, el 'tontin' –dicho por Victor– y el estudiante modelo de Heimerdinger. Jayce es un chico curioso, idealista y reformatico con una fascinación por la magia casi de cuento, que se traduce en lo 'arcano', magia espiritual cuya propiedad *piensa* será el principal motor para el cambio en Piltover. Su obsesión con el tema lo llevó a cometer ilicitos. Armas, artilugios, esferas de propano; inconsciencia producto de la ignorancia. Y una vez detenido y castigado pierde su credibilidad y "prestigio". El corazón de Jayce, otro aliciente que constatar, se desvela como sensible: cuando lo atrapan con la imagen de mocoso atrevido cuenta con el dolor en la palma. Para él saberse desterrado del proyecto no es una picardía de bachillerato, es la hoja de plata que lo acaba. [Narrando]: lo que lo define, la arena en los tobillos, los puntos amarillos, no le llena: la eternidad no es un propósito, sino los restos (que es historia); y en el capítulo dos, con todo en contra, a punto de dejarse caer de bruses, Victor lo encuentra y le tiende su mano: la esperanza le invade como luciérnaga y vuelve en una segunda oportunidad para demostrar que tiene razón. Más adelante descubren la tecnología extech y el resto, es historia.
'La figura del milenio Jayce' reaparece años después al espectador como punto central en el gobierno de Piltover con un cargo más pesado en sus hombros. Ya no es un muchacho atrevido sino precavido, traspapelado por la burocracia –La más peligrosa de las artes arcanas–, y con un rol de vocero real, tipo artesano tipo ejemplar, que lo disponen como un héroe. Lo más llamativo de este Jayce es que no ha abandonado su idealismo juvenil y, siguiendo las directrices no acotadas de su maestro, mantiene una conducta de 'principito' lukeado ante los ojos de la muchedumbre que causa alborozo. Aunque por dentro, esa cara le empezará a traer cruzes.
La degeneración en la salud de Victor primero lo determina a salvarle. Como ya se dijo en el apartado de Heimerdinger, él se opone a la práctica constante de Hextec y Jayce decide, apresurado, apoyar a su colega, ocasionando la expulsión de su maestro en el consulado y la inserción de Jayce capitaneando las decisiones del estado. Los engranajes sociales giran y el chico lentamente cae en el juego de tronos. Bel, la chica de los despistes, le insta a ser mas incluyente con la tecnología, usadas como escudos debido al peligro inminente del conflicto con Zaun; no es tonta, su planteo es lógistico, pero inadecuado; Victor desfusa su argumento y enfría la mente de su amigo. Después, narrandolo desde la perspectiva táctica, debajo de la torre oscura el rey de bruma libera su cuervo de azul y plata, trazando su curva y destruyendo a la presa: la luna potencia las alas del tormento. La enloquece. Los peones caídos son velados y cuando el chico toma en consideración interactuar con el tablero, a pesar de la negativa de Victor él no termina por estar en contra. Se mueven las piezas. El avance de Silco alerta a los alfiles: VI y Caitlyn aparecen en la platea para pedir apoyo al consulado. Todos se oponen. Pero Vi le echa una mirada encendida al hierro fundido del joven. El corazón de Jayce fue aludido por Caitlyn y Vi trata de persuadirle. Después de un breve debate, Vi le propone actuar yendo en contrabarrida. Al final acepta, quizá porque le cautivó su determinación, o porque él también fue un chico atrevido con todo en contra. El juego continúa.
Aquí es cuando se producen los puntos mas interesantes del personaje: El ataque a la fábrica es exitoso. Jayce y Vi se complementan en batalla tanto como él y Bel en el lecho; la adrenalina y el goce lo invaden, un guiño de la chica, un golpe a los minions, estrellas violaceas; la excitación es instantánea; pero en medio de la balada, un niño es interceptado por el canon hammer de Jayce. Se moja la mecha, el ambiente como el hash que fluía se enrarece, espeso, con un sabor metálico. Es la sangre del niño, muerto. Entra en shock: mira la hilera de infantes manufacturado para el agasajo del líder mafioso y saborea la amargura, comprende: el tablero en el que jugaba no es impoluto, las reglas están manchadas con tinta roja y si continúan, no habrá un final memorable: ella le ajusta la correa, recordándole lo que ignora. Él ya es parte del final inaudito: todos en Piltover viviendo la ilusión del progreso mientras que en Zaun son engullidos por la capsula. Un frasco púrpura. La ilusión de una falacia: la magia, que solo existe está en los títeres de hilo, las bolas de arroz y los rosados cupcakes. Jayce y Vi se miran: ambos reyes en su campo; ambos tienen razón. Pero la posición de Jayce le impide seguir las maneras de Vi, pues no quiere una desigualdad entre las fuerzas, y si existe, no quiere una guerra latente. Poner el freno; dos sociedades o ninguna, desfusar la bomba, la voz en la orilla, su estandarte; Vi está dispuesta a confrontarlo: si quieres paz, preparate para la guerra. Su misiva es clara. Los ojazos del fenix se cruzan con la pantera; se miden; y el felino abandona la sala probando su punto: no quiere ser el verdugo. Pero el juego no se detiene, ni lo hará.
Al final, Silco está dispuesto a ganar la partida, afronta a Jayce, le ningunea: no estás listo para esto, boy, acota. Pero Jayce no se amedrenta fácil: tu gente es incapaz de ganar una guerra con Piltover, advierte. Quiere zanjar la partida, hacerlo morder las tablas: y lo consigue. Si busca la autonomía de la nación, Silco tiene que entregar al cuervo de plata. El chico estaba hurgando su corazón en el ático, y halló la herida. "Jaque al rey". Finalmente se aleja. Su jugada maestra es absoluta. Pero la que ganará la partida no será la mano del hombre: la absolución de Silco recorre las tuberías de la ciudad y al vuelo se entera la chica; desplegando sus alas, contra todo pronóstico, destrona al rey y con su ojo de huracán apunta al cielo desatando la tormenta sobre la faz de la tierra. En el final, el cristal se cierne sobre la reina callando todas las campanas, llenando el cuerpo de cenicientos lupanares, el abrupto sumerge a todas las voces en lacrados rascacielos, y en memoria a los restos de la bruma y el fuego póstumo de la pólvora: es Jaque Mate.
Volviendo al punto, Jayce como personaje quizá sea difícil de empatizar, su actitud idealista muy poco práctica; y del todo no sea carismático, pero la posición que tiene lo hace participe de las decisiones mas complicadas que tiene que lidiar un personaje en la serie, pues sus movimientos determinan la vida de miles de personas y su responsabilidad es mantener un equilibrio nacional perfecto. La hoja de plata no lo acaba, lo define: no le sirve contar los granos de arena eternamente.
6 [Ekko]
Ekko es un personaje con matices. (blancos, negros y verdes). Sus pigmentos son huellas de la propia ciudad que altera las vivencias de la capital como un omnisciente narrador. Pues verán, Piltover ha degenerado a Zaun cuando "Zaun" no era, aún, y la vida estructurada de arriba consumía el combustible de abajo. La vitalidad. La pira de años de fábricas, de pernos ardiendo en la orilla. Polución, negligencia..., todo lo arrastra al diablo. Los adultos necios por la guerra y los niños pagando el precio. Bajo presión el carbón es carbono, y amoniaco. Frente a la inevitable lucha de clases los jóvenes distintos, los prodigio, fueron ignorados; vistos con charcos en barcos de vela, gatillando la espacialidad con naves y surcando tablas sin ruedas. La determinación de Victor, de los que hablo, el explosivo viaje de Jinx y la aerodinámica particular de Ekko; todo eso sale, ebulle y condensa como un diamante brutal hacía el mundo; con un destello lo prende, le da energía y al siguiente lo impacta, como una bomba nuclear; en medio de un progreso latente, entre barricadas y cuerdas del cronometro que dictamina el destino en el tiempo. Así son Victor, Jinx y Ekko.
El pasado del chico es amargo como la vida de las hermanas. Pero como el primer matiz, su corazón es igual de puro que su cabeza. Ayudando a las chicas en varios segmentos, es un elemento crucial en el comienzo de la serie. Aunque no se llega a apreciar del todo, él sentía atracción por Powder y viceversa. Eso fue antes de lo de Vander y el nacimiento de Jinx*Todo esto se ve el videoclip de imagine dragons Enemy*. Además de una admiración reluctante por Vi, como todos los niños. Su observación avispada lo lleva a enterarse de las armas de Jayce y más adelante de la conversación de Vander con los oficiales de Piltover. También termina de ver el arresto -y posterior secuestro- del hombre, llorando desconsolado sin poder hacer nada. Su vitalidad fue parte de la identidad de estos primeros años de las hermanas, que fueron marcadas por su presencia como un gotero al dolor.
Más adelante se revela como líder de los firelights, un grupo "antisistema" en contra de Piltover y el asedio de Silco. Los mismos han creado un municipio alejado del caos de las calles subterráneas y los alijos de mosca, donde la gente puede convivir en un vergel haciendo vida tranquila con la pureza de un beso. Vi y Caitlyn aterrizan por la fuerza con la esfera en sus manos y el interior del joven con su sentimiento oscuro se muestra: todos se han ido, incluído Powder, pero Ekko aún sigue ahí, como un Peter Pan. El mural que representa a sus amigos bien podría ser una idealización prolongada de sus recuerdos que lo anclan al pasado, o la lista de negra de asesinatos de Jinx. Su destino siempre pende de un hilo rojo y otro azúl. En cualquier caso, él quiere evitar unir fuerzas con Piltover, pero la persuasion de Caitlyn es efectiva en la mayoría de las personas y Ekko disfruta de las personas amables. Las acompaña al consejo. La influencia de Vi en el camino le da el aliento que necesita.
La escena del puente es el climax del personaje. Marcus intercede a las chicas y Jinx hace acto de presencia, iluminando el cielo con las mariposas explosivas baja el telón de Marcus, cerrando los ojos y apagando su humanidad marchita. En el instante que Vi escucha los disparos lo sabe, su hermana está cerca; después de un momento de tensión entre las dos, Jinx parece apaciguarse, se tranquiliza, para luego volver a brotar como capullo de insecto. Los disparos son dispersados por Ekko, quién aparece y le da a las chicas una chance de escapar mientras él se enfrenta a su pasado, presente, —y futuro—. Oh! Look who is: The boy savior!. La chica tiene los reflejos superdotados, pero el joven sabe medir los tiempos, con el medallón en su mano pone el cronometro en marcha. En una escena aparentemente infantil, Ekko recordando los disparos, los esquives y su pronta eliminación. Pero lo prevé: y ahora si, pone el cronometro en marcha. Los pasos son los mismos, pero el resultado es diferente: sin que nos demos cuenta, el chico acaba de retroceder en el tiempo. A pesar de haber ganado, en el último instante ve a la niña que alguna vez fue su amiga y se detiene; como una cuenta regresiva, y la bomba estalla.
Ekko sobrevive, pasa unas horas varado para tomar resuello. Parece resignado, pero gracioso. El corazón duele mas que las heridas, como la vieja canción. Heimerdinger aparece, como ya dije, y Ekko termina con condecerle una tregua a su presente, acompaña al profesor hacía el vergel y se replica el dicho de las manzanas, pero no su significado. La esperanza está de su lado. Y Heimerdinger ve, por segunda vez como una repetición, a un chico de las profundidades que se alza por su propia mano apuntando a los cielos, mirando al futuro.
Ekko es un personaje con mucho carisma, sentimiento y talento. De todos los chicos que acompañaron a las hermanas fue el único que sobrevive, construyendo un submundo que contrarresta toda la miseria de Zaun, y es el único que logra vencer en un duelo a Jinx, hacerle frente a la persona mas peligrosa del momento y superarlo por un segundo, Ekko solo necesito ese instante para ser leyenda.
5 [Caitlyn]
Un disparo preciso, prolijo.
Recarga, apunta y...
Se detiene.
Aún no está lista.
Guarda el arma.
Después de pasar su infancia buscando una manera de atinar al blanco, su mayor acierto aún no ha sido efectuado.
Caitlyn es una chica precavida, con varias reservas, pero suave y tierna, hecha como con masa madre, y afecto. Un cupcake. Durante los eventos del primer arco se la ve ayudar a Jayce a conseguir el material necesario que necesita en sus investigaciones sobre la materia oscura. En el flashforwark reaperece con un cargo más urgente en la policía de Piltover y su misión es investigar el robo del cristal extech a manos de una pirada que compromote todo lo que alcanza. Su mente es una mecha encendida, su dedo un puntero señalando toda la zona de ataque; tiene una chispa que pronto incendiara el cono sur. Una de verdad.
Después de atar cabos va a la prisión de máxima seguridad: allí su principal sospechoso es volteado por otro criminal de una celda aledaña. Tiene su primer encuentro con Vi. Después de un breve debate, Cait decide liberarla para que le ayude a bajar al underground, presiente que esta chica es relevante. No se equivocaba. En ese momento no lo ve, pero poco a poco empieza a forjar una relación de amistad con la convicta que la hará replantearse muchas cuestiones que aún viene marinando en su interior. Arcane tiende a manejar cada escena con sumo detalle, y no solo los elementos que lo integran sino el número de personajes en escena: el número dos siempre está, por eso Ekko y Heimerdinger se complementan, Jayce y Viktor o Jayce y Bel; el contraste de personalidades es una constante en la serie. Vi es la contraparte perfecta de Catilyn. Quizá esa chispa de gracia que le venía faltando. Una pisca de sal que electrifique el circuito. Que ayude a empujar la roca rodante.
Como un par, Caitlyn proteje a Vi de las amenazas del underground y ella le ayuda a moverse por las zonas "rojas", a la vez que intenta mantener la distancia: es policía, el protocolo está en el uniforme, la chapa, la ley, es seguridad. Vi es una vengadora, no se cuelga emblemas, ni se conecta a un cable que la enchufe al sistema. Ella es la boxeadora del güeto. La primera es arcilla, la cera de las velas y el candil; la otra es el barro, la madera y el mástil a la orilla del puerto con la marea alta. Son literalmente opuestos. Agua y aceite.
En el transcurso de la aventura Caitlyn le interroga: intenta sacarle información escrudiñando; pero lo único que logra es gatillarle el pecho. El objetivo es muy pasional, ilógico y volátil, como un barril de alcohol en la popa. Entonces ocurre el chapter I de su comprensión: el ataque de Jinx. Caitlyn consigue, al fin, algo de luz: Vi y Jinx son el seis y el ten. Tenyseis de la marca parental. Eso ya es una respuesta contundente. Cuando son llevadas por los firelights a su guarida Caitlyn ya tiene el cristal, por lo que solo les tocaría volver a Piltover. Quizá averiguar la identidad de Vi no ayude, pero si lo resuelve, si todo termina, será la mejor manera. Si solo fuera así de sencillo. Pues primero Marcus les detiene en busca del cristal y luego el cataclismo de Jinx termina por precipitar el resto del plan. No habrá un buen final.
"Y pensaba que mi hermana era obsesiva" dice la matona. Catilyn se ríe, ciertamente Vi es muy carismática. Si algo podemos sacar como espectadores es que la relación recién se está gestando, y se mueve a su ritmo, alejado de las presiones del exterior, como lava en una lámpara. Caitlyn le explica sus planes y Vi vuelve a mostrar sus emociones. Es una chica con mucho corazón, sin duda, pero ha sufrido un duro revés. ¿Por culpa de quién? ¿Silco? Él es el que está, pero no puede ser responsable de todo el mal pasado por agua, no parece posible, Jinx quizá; pero Vi ya aclaró que es otra víctima más de la circunstancia, no su causa. ¿El culpable es Vi entonces? La chica parece replantearlo, pero es una culpa injusta, ella ha hecho todo lo que ha podido para poner orden, a su manera. Si todos fuesen culpables al final la cadena sería perpetua, no hacía la eternidad, sino al infinito. Eso rompe con la naturaleza de la perla y el zafiro; libre de ataduras de protección que proteje del maleficio; el sentimiento, algo puro. Al final no hay culpables, sino responsables. Caitlyn seguramente resolvió pensar así cuando vió a Vi echada en su cama, deseando una caricia de su madre, desde el sueño, esperándolo después de una nana para dormir. Tierna infancia. Esta chica ha sufrido mucho. Vi, por su parte, seguramente volvió a creerlo, mientras Caitlyn le acariciaba la mejilla. "Y pensaba que mi hermana era obsesiva". Se deja hacer.
Se reunen en el consejo. Caitlyn confía en Jayce e interpela a Vi; que necesita apelar a su corazón. Después de una intensa sesión donde los gritos ganaron la contienda, las chicas se retiran abatidas, aquí Caitlyn sufre, por primera vez, un vuelco: la asociación que tenían se terminó. Vi quiere hacerlo por su cuenta. En parte la entenderá, pues es su familia la que está en juego mientras que la suya está a salvo (irónico). Pero a lo mejor, pensaba que... ¿Qué? ¿Qué creía?. No tiene sentido pensar así, y sin embargo lo tiene. Se frustra. Le pide que aguarde, pero ya es tarde: Vi no necesita cables, sino cortocircuitos. Cait se siente floja, como un tornillo suelto. No está segura de que pueda volver a fijar otro blanco. Y en su cabeza aparece siempre la imágen de la convicta escapando de su mirada precisa, o regresando a la estela del crimen perpetrado en su corazón.
Lo que sabemos luego es que Caitlyn es trasladada para jugar un juego del té. Allí suceden muchas cosas, en las cuales Caitlyn solo puede padecer, estando atada. Cuando finalmente se suelta y puede repartir un poco de orden Jinx vuelve a hacer uso de su naturaleza alterada y la noquea. Pasando este momento de confusion lo que seguro recuerda es como Vi la saca a cuestas de allí y ve como Jinx dispara un chorro de energía oscura hacía el cielo. ¿Que hace esa chica? ¿Por qué lo hace? Miles de dudas atravesaran su cabeza antes de darse cuenta hacía donde va el disparo: el cónsul. Allí es cuando la vemos pegar un último grito desesperado por el destino que le depara a su familia. Había dicho que estaba a salvo, irónica forma de pensarlo.
Está lista
Un disparo preciso, prolijo.
Se detiene y...
Dispara.
Si ese cohete conecta con su objetivo hará un daño irreparable. Quizá lo dedujo. También habrá admirado la puntería, pues no se esperaba que jamás un arma disparada por una chica tan joven sea capaz de dar en el blanco, más que ella.
Ce finit, ce la vie.
Caitlyn es el personaje con más potencial de la serie. Su capacidad detectivesca es muy util y pienso que aún no se ha explorado debidamente. Deseo ver más de Caitlyn en la segunda temporada.
4 [Silco]
Silco es el madman de la serie. Un hombre de perfíl silencioso, frío y maquinador, pero con un espíritu melódico y deprimido. (Si nos basamos en la estadística honesta) el 98% de las ocasiones de daño y el 2% de fechoría directa ostentan su nombre. Es un criminal con cartuchos de plata y cuchillo de plástico roto. Su vida es un teatro de apariencias que, reflejadose en el agua, aclara su amargura. Como remate, él fue el flujo que envenenó el río —hasta la cornea—; el motor de la crisis de las hijas de Vander y promotor de las tragedias romanas mas griegas de toda la inclemente nación.
El Pentium en la tormenta.
El saldo en sueño que se demora,
Un gusano de seda que se ahoga y repta
escalopendra.
Ever wonder what it’s like to drown? Story of opposites. There’s peace in water. Like it’s holding you, whispering in low tones to let it in. And every problem in the world will fade away. But then, there’s this thing… in your head, and it’s raging. Lighting every nerve with madness.
El pasado de Silco se diluye. No nos dicen nada de su infancia o adolescencia pero sabemos que, junto a Vander, fue el cráneo de una organización ciudadana que luchaba contra la represión de Piltover. Su sensibilidad social e inteligencia le valieron para entender las reglas de clases, las fuerzas contrapuestas (que se atraen), la rueda del poder; conocer sus entredichos, jugar con el mecanismo y hacerla girar... su mayor arma era la persuasion y su escudo la cara, puesta del revés a cachetazos. Pero el tiempo no existe sin proyección de vida y la meta de Silco fue el ideal de una nación que no tuviera que depender de la ciudad hermana, independizando su economía y su política de estado. El tiempo le daría las herramientas, creía. Con ella todo sería posible. Desconocemos el curso legal de aquél tiempo de militancia, pero todo acabaría en una traición, pues Vander rompería la alianza llevándolo hasta las manos. La mayor de las diplomacias es violenta y acaba con el sueño zanjado en un río estanco por el resto de los años, sin cosecha, bajando con la lluvia hasta los pies, escarvando hasta el último lugar seco, mojando y calandose en la piel, la sed. In the thirst for power
Power, real power, doesn’t come to those who were born strongest, or fastest, or smartest. No. It comes to those who will do anything to achieve it.
Junto a un contacto de mente holista consiguió la fórmula que hará cambiar el disco rígido de Zaun. Un líquido simbiótico que muta a toda criatura que lo bebe: como el agua contaminada de cadáveres del arroyúelo combinada con Coca-cola; es imposible no tentarse. La pone a prueba en roedores. El resultado es infame. Perfecto. Lo vuelve a tratar en pardillos y los transforma, los vuelve adictos. Fantástico. Cree que todo curso en la historia es legal porque el río sigue el suyo, aún lleno de mierda. No le falta razón; la naturaleza es cruel y los humanos forman una columna para subirse encima de otros, dejando que el último se muera en el fondo. Pero ahora tiene su copa, solo necesita un bartender que de el shot of grace
You’d die for the cause, but you won’t fight for one?
Vander está tendido. Saborea la sangre, lo huele; el pasado regresa por un breve segundo... Silco ahora está de frente; la mirada del criminal tiene ese deje altanero de subir peldaños. Se siente on top. Vander miró el ojo sano y el maldito ojo de litrona sucia. Que obsesión del maníaco. "Ya no soy ese hombre" dice lastimero. ¿Por qué tenía que arruinarlo todo? ¿Por la sangre nueva? Silco se altera. Las plantas no pueden crecer en la herrumbre. Y Piltover los dejó al límite del no retorno. Lo sabe, pero Vander se vendió: prefiere desaparecer entre la vanidad de la fama, desguarnecido. Se muere por los aplausos. "Quieres morir por la causa, ¿pero estás dispuesto a luchar por una?" Da la vuelta a la frase. La diferencia entre ellos radica en la voluntad activa de uno y la pasiva valentía del otro. Pero la gente no quiere guerreros derrotados, Silco está por darle lo que merecen: una voluntad y un trono. Se lleva al gigante para el último acto. Todo tiene que salir según lo planeado. El telón sigue abierto.
"She's not my sister anymore"
Todos sabemos cómo terminó aquel capitulo. Vander se sacrifica por lo que ama y Silco recoge los restos del cadáver exquisito. Powder lo abraza "¡Ya no es mi hermana!" Escupe con ira. Lo siente en la sangre, ve la similtud y lo acepta. Silco toma en brazos a la niña. "Les demostraremos. Les demostraremos a todos". El telón se cierra y la cámara se aleja con el final del primer acto en un it's time to say goodbye... goodbye, goodbye.
Everyday the world is smaller, thanks to hecxtec. They repudiate us.
En el time skip se ve la transformación de las dos metrópolis de Runaterra. El underground sabe a púrpura, encorsetado y empolvado. El dinero y la bebida corren en las venas de los tugurios y las tiendelas del truco, la juerga y los dilatos. Ahí Silco sirve un té a la desdicha; en tanto que demora el amargo, el mundo infusiona en una taza marmolada color beige. se lo bebe sin ganas. La conexión con Piltover pasó de castaño oscuro a ultravioleta: sus hilos lo aprietan como el barrio chino. Ahora no necesita tiempo, sino espacio. Sevika se enfada porque la niña cabalga sola. "Jinx" la nombran, como la causa perdida que creen que es, la amiga de la pólvora y el fósforo. Sombras de una renacentista atormentada. Una muy mala persona con ángel; inocente hierba y jinete apocalíptico, harás feliz a la muerte. "¡Ya sabes como es Sevika! ¡No le hagas caso!" Dice la niña, ya adolescente. Silco no tiene interés en corregir los errores de los subordinados. Gente como Sevika sigue siendo humana a su pesar, funcional y útil, pero humanos que pagan el error. Jinx le inyecta el brillo y sus ideas se aclaran; deja de hablar de errores y sigue pensando en el futuro. Zaun sonreirá, aún cuando no sea por el poder de la gracia sino gracias a la fuerza. Sonreirá...
¿You wanna join me? Come and play...
But i might shoot you, in your face~”
"¿¡Cuántos muertos!?" Sus planes marchan con calma, tiene el control de la ciudad y la jurisdicción de Piltover, lo único que necesita es mantenerla ahí. Por eso la cólera le invadió cuando se enteró que la mocosa había despachado a los únicos que podían derrumbar su imperio con un juguete. Fue a encararla, le gritó; lo único que la haría salir de sus casillas "¿¡Tienes idea de lo que has hecho!? Otro maníaco. Pero Jinx le toma por sorpresa cediendo el cristal extech mezclado con un remedado abrazo. "Si. Lo tengo". Reflexiona sintiéndose confundido. Un arma de destrucción casi masiva en la palma de su mano... Y no estoy hablando del cristal. Esa chica es algo más. Una perla irregular que debe resguardar. Ella es parte del futuro que quiere representar. Tiene que ser eso; parte de sus planes: necesita madurarla. Es una persona que soporta el cambio y la base de violencia necesaria para hacerlo. Durante estos años su independencia dió que hablar. Ropa confeccionada por Silco pero hecha a su medida, peinado de trenzas escaliopes, tatuajes, sudor, aroma... Todo en ella, ella se diseñó a si misma producto de una mente brillante que antes de ser, piensa. Pero no es suficiente. Las plantas necesitan la luz solar, los hongos la filosofía de los rincones; los creyentes el agua del santo y el barroco un escenario. Ellos pertenecen a la corriente de Craso, Lucrecia, Julieta y Romeo. ¿Un discurso sobre la transformación de las almas?. Es una tarea que no puede anteponerse. Es urgente. Lo necesita, la necesita.
Silco poco a poco cae en un estado de dolor moral. Sevika no le hace cambiar de parecer con respecto a la chica. Sigue bajo su ala. Pero él aún esta al mando y tiene que enderezar la nave. Los polizónes se mezclan con los traidores y terminan siendo la misma carne molida. Su voluntad no flaquea, su sueño aún sigue siendo la independencia de Zaun. Aún tiene que mantener la compostura. Las fuerzas opuestas se atraen, la rueda, el poder y la pólvora... Powder. Jinx. Se enteró de su hermana por culpa de ese idiota. Se rehace como su chaqueta marrón y espera sentado sirviéndose un trago. Después de ponerle un cohete en el culo Marcus hará las cosas; se lo debe... Luego está ella: la hija del traidor. Tiene vena de bonavena, no lo niega: Además del padrinaje es sangre de su padre. Pero el duelo no lo gana el más fuerte, ni el más apto... ya habló con los sicarios del metro subterráneo y están de su lado, los guardias siguen sin merodeos por la zona, eso es; necesita espacio. Silencioso espacio. Ningún polizon en la nave, nadie detrás de la puerta... Se sirve otro trago. Notó una sacudida en su interior. Seguramente alguien le informó al respecto, o se enteró por el estruendo. Pero debe darse prisa por la vida de Jinx. Las mariposas agonizan.
El líder se reune con los muchachos y ven la escena. El humo está tapando el puente, pero la calle polvorienta es transitable. Allí está. La recoge y se siente... sobreseído. Debe ser por el plan fraguado. No puede sentirse liberado cuando sostiene una dinamita. "Tiene que vivir" Ella tiene que vivir, por todos los cielos: ¡sobrevive!. La deja en la mesa de operaciones y el puente del pecho se ensancha. Ese trozo de mierda tiene que traerla de vuelta, no puede dejar que la herida sigue abierta, siente un ligero pinchazo, no puede permitir que... Se desploma. Cuando despierta ella ya no está en la camilla. ¡Donde está! Sostiene un bisturí contra su colega. Si algo le ocurre se lo hará pagar con creces...
Ella cambiará gracias al shimmer, ¿no te das cuenta? Transformación. Es lo que siempre buscaste. ¿Pero era lo que querías para ella?.
Se ponen las piezas en su lugar. Jayce se reune para acordar los términos de la independencia con Zaun. Por fin, el trabajo de tantos años nadando en el río de secreciones para recoger la firma. El chico es listo, pero solo un listillo. No es un désposta, le falta carácter, aplomo, le falta... "Tráeme a Jinx" espetó Jayce dejando salir el agobio. "Ella no es parte de esto" dice Silco, exaltado. Jayce lo deja claro: "Lo es desde el momento que robó el cristal"; "Traeme a Jinx y la nación de Zaun es tuya". El joven se aleja dejando al hombre pensativo. El dilema. Se sienta en la plazoleta de su amigo. Mira la cabeza de la estatua, el mármol brilla impoluto. Lo convirtieron en un maravilloso mártir, mientras que él sigue en la tierra con una carga sobre los hombros. El tiempo me dió la razón sobre tí viejo amigo, pero... Se inclina, toma un trago y se lo sirve a la fuente. Recuerda la frase, "ya no soy ese hombre". Sonríe, en aquella ocasión creyó que los niños solo era una planta en una sombra. Una puta planta inerte al sol. Creía en el liderazgo de grupo, un mentor común que los haga crecer a todos por igual. Un líder. Tú tenías razón sobre tus hijas... Necesitaban un padre. "Son la debilidad". Zaun... El sueño de liberación, la rueda... El poder... Jinx. "Tenías razón". Tomó otro trago. No sabemos si sintió un ligero golpe o el culatazo que le propinó a Vi, pero le fue suficiente para dejarlo fuera de juego.
La oscuridad no le asusta, pero las sogas y el bozal le crispan los pelos. Jinx arroja un mechero haciendo un efecto disco. Allí está la que desafia su lógica, la tonta hija de Vander. El detalle: la chica está atada. Esto es obra de Jinx. Otra de sus ideas brillantes que salen mal. Siente que va a morir y no puede negarlo, es horrible. En el transcurso de la velada hizo todo lo posible para esquivar el adagio, pero su rival es superior. Necesita apelar al corazón de la serpiente y eso es un reto para otro sangre fría. Pero lo intenta, Vi hace lo suyo por su parte y al final termina por ceder. Su persuasion no sirve cuando llaman desde abajo. Jinx está discutiendo consigo misma, la poli dejó la pistola, desató la soga, tomó el arma y... Silencio. Ya no siente el pecho, pero le arde. El cuerpo lo tiene rígido, el sudor de la frente lo siente frío. Es el final del juego. Jinx va a socorrer lo que queda de vivo "No, no, ¡no!, ¡No quería!" Si querías... Todos quieren subirse cuando el río crece, yo soportaba tus talones, lo hice siempre. Y lo haría mil veces más... traga su orgullo y sonríe. "Hiciste lo correcto" espeta, para sus adentros. La chica se deshace en lágrimas. No llores... Silco pudo haber muerto de muchas formas a lo largo de la trama, incluso ese día estuvo a punto de morir de un sablazo. Se siente agraciado, porque no hay manera de morir que le sea más piadosa. Al lado de la única persona que no necesita cambiar. Al fin se dió cuenta... Exhala un último suspiro y...
Don't cry: You're perfect.
3 [Viktor]
Viktor es un científico. Quizá el término correcto sea introvertido, curioso, educado y extremadamente inteligente. Pero científico también englobla todas esas caracteristicas. Desde pequeño se ha sentido condicionado por la discapacidad, su pierna se le ha dormido y sus pulmones se le han quedado como un viejo carburador. Pero estas afecciones o gracias a, le han proyectado como un idealizador, un soñador con la vía quieta. Al igual que Ekko y Jinx es un niño prodigio con una facilidad pasmosa para crear complejidades pequeñas, como un barco de juguete con el diagrama de un vehículo de Toriyama. Además de ser alguien que no pierde el tiempo, invirtiendo más en poner sus invenciones a flote y ver como todo fluye, probable que no haya tenido amigos. Por eso no tiene dolor emocional, lo que pesa en él no es el honor como Jayce, ni tampoco el respeto a lo Silco; Victor sabe que debido a su origen humilde es un cero absoluto y no pretende cambiar eso. Él quiere cambiar el mundo tal cual. Ésta mente quizá se asemeja a la de Heimerdinger, cuyo pilar moral combina todos los exabruptos por el bien mayor: eso es de científico. Por eso Victor es el mejor estudiante de su maestro por encima del ingeniero. El fin moral que pretende es tan absoluto que en un humano es imposible: es el ejemplo perfecto de un concepto cuyo cabo suelto le estalla en la cabeza. Porque la vida en la serie no es plena, sino subsistente. Ves en los ojos de un personaje la silueta de otro, que está estrangulado la corriente vital de otro. Es predictivo. La causa y la consecuencia de la bomba de hidrógeno que matará a todos.
La libertad en Arcane es un tema trascendente. Ya hemos visto cómo todos en el mundo son arrastrados por consecuencias imprevistas y que debido al aleteo figurativo de una mosca aparecen conflictos intermitentes por toda la nación. Porque Ekko vió como Jayce traía armas exóticas, avisó a Vi, cuya consecuencia fue la expulsión de Jayce de la academia y más adelante la presión a Vander debido al vandalismo culmina en su muerte a manos de Silco y la separación de las hermanas. Hay un delicado equilibrio que varios personajes comprenden, como Jayce o el propio Vander. Es la carga de la responsabilidad la que labran. Viktor ignora este hecho desde el comienzo.
Para Viktor el legado es más importante que el nombre. Sus invenciones salvarán la humanidad, punto. No hay mayor razón que la razón 'pura'. Así es como piensa un científico: no importa de dónde eres o quién seas, importa lo que aportes y sus beneficios. La contribución a la humanidad, como concepto figurado está por encima de todo lo demás. Viktor es especial porque al principio su ideal lo lleva a terminar de configurar extech. Gracias a él Piltover se vuelve más avanzado. Luego es gracias a su cuerpo que vemos las consecuencias de este avance en bruto. Viktor no puede seguir creyendo en los cambios si la naturaleza humana lo desintegra. Por eso poco a poco lo vemos tomar decisiones egoistas. Se da cuenta de que el mundo no es apto para el cambio si antes no destituye el concepto mismo de bondad. Singed lo había prevenido en su infancia de este dilema.
Cuando Singed salva a la criatura le dice a Viktor que los sacrificios son resultado de un proceso. Viktor reniega de este sacrificio porque la criatura sufre ese proceso. Años después (y a punto de morir), Viktor acepta este cambio porque se da cuenta que el bien que perseguía no es más que un medio para algo más egoista, resultados para un proceso mayor que no culmina en ningún bien, sino un beneficio. "La naturaleza se resiente a cambios, no podemos luchar contra la naturaleza, pero por suerte, podemos cambiar la naturaleza". No abandona su idea del bien mayor sino que lo transforma: aprendió a padecer. Está de acuerdo en tomar las últimas consecuencias por su propio beneficio al saber lo que es el dolor, el sufrimiento y su inevitable mancha en la columna vertebral de la identidad humana. Abandona la idea del legado para sobrevivir, y al perder el amor siente la gravedad de sus actos. Quizá por primera vez.
Se vuelve más cínico. Ya no puede ignorar el dolor y piensa que el bien mayor no es muy distinto a lo que configuran Singed y Silco con la rotoscopia del planeta. El bien para Silco es sacar a Zaun de la dependencia por sus propios medios. El bien para Singed es evolucionar a la especie con sus propios medios. Los dos piensan en el futuro, pero lo hacen atendiendo a las limitaciones: ellos quieren cambiar el proceso a toda costa. Viktor buscaba lo mismo, pero ignorando la (dis)capacidad humana. El humano no progresa con high tech, lo vuelve un acceso directo: deja de consumir tabaco para consumir vaper, remplaza Google por chatgpt, usan la morfina como placebo. Más que la especie milenaria de Heimerdinger son como los delfines: inclementes depredadores de la corriente abierta, Zaun, Piltover o Internet. Un auto para desplazarse usa energía fósil, cambiar a energía renovable hará que su desplazamiento sea menos dañino, pero ¿Cómo lo haces en el ser humano? ¿Con qué propósito buscas el fácil desplazamiento en un humano que se erradica solo?. Viktor estaba siendo un tonto, no solo por como veía a los demás sino por su concepto de vida solitaria y endiosada. Había descuidado su salud y ahora pagaba las consecuencias.
Como su amigo altruista atrapado en la rueda. Jayce estaba siendo seducido por su novia en el poder, con ideas cada vez más peligrosas para la sociedad, sus inventos podrían ser usados para fines bélicos. No podía dejar que manipulen su conciencia, Viktor desde el principio contribuyó a esa tecnología y ahora es requerida para la opresión de la nación en la que se crió. Su situación personal le lleva a vivir una vida miserable pegado a un ideal inconcebible, como lágrimas de mármol. Cuando el ser humano necesita el cariño y el apego del otro, cuando la esperanza recae en quién no puede salvarse a si mismo o un profesor maravillado por su pelusa, ¿dónde pones la esperanza? El tiempo de dios es perfecto y el del humano carece de importancia. Ahí es cuando se da con la respuesta de que no hay un salvador. Ekko maneja un carril benévolo, pero sigue estando faccionado por otro bando. Caitlyn solo contribuye a su concepto de justicia y Viktor, finalmente, se da cuenta que no es un nadie que lo hará todo. Es un chico enfermo de Zaun que vivió encerrado en su ilusión y fue arrastrado a posicionarse.
Viktor es la representación de la ilusión del progreso en un mundo donde es solo un sueño de niños manipulados. Títeres de hilo y bolas de arroz en el cráneo. La vida en las ciudades no es el sueño de un infante, es su ilusión. Se mastica el azúcar que produce malestar en la boca. No hay tal cosa como el individuo universal, sino el producto universal. El suero que salva del dolor es el Shimmer. Lo que Viktor se inyecta para salvar su vida es el veneno producido que lo estaba matando. La mayor invención de la serie no es extech -eso es una ilusión- sino el líquido púrpura moretón que lo condenó todo.
La historia de Viktor es lo que la gente tiene que entender para ver la profundidad de la serie. Aquí es cuando das cuenta de que no existe el bien puro en ningún lado. Porque el bien puro no es más que una indeterminación. Un sueño de una mente prodigiosa que antes tuvo una terrible pesadilla. Los ojos que ven como la luz se ilumina son los mismos que ven como esa luz colisiona y estalla en un mar de lágrimas,
humo,
Y caos.
2 [Jinx]
Jinx es el alma de Arcane. Esa caótica experiencia, sobrenatural, de vivir cada día sin saber el mañana. Lo que no se ve. Las llaves en el bolsillo de una campera mojada por estar perdidas bajo los pliegues. Sus momentos más felices, la ternura, el anhelo en las mas oscuras, la desesperación, el terror, la huida hacía delante. El impacto sin sentido. Una constante inconclusa. La deshora. Alacranes en la boca. Las bombas. Los platos vacíos. La leyenda urbana.
La miseria.
El alma humana.
El alma de Arcane.
Pero Jinx no es una persona, sino una identidad nacida de Powder. Ella es una chica introvertida, tímida y distante. Claramente acomplejada por sus pares, (concretamente su hermana). Artista, pues crea desde la expresión personal armamento que podría ayudar a sus amigos y siente que con sus creaciones puede dar más de sí para ganarse el respeto de Vi. Su capacidad creativa está a la par de Viktor, pues éste al inspeccionar su granada (más adelante) queda sorprendido por la sofisticado de su material. Además de tener una puntería de ave rapaz, quizá a la par de Caitlyn, quizá superior a su edad. Una en un millón o dos en dos millones. Pues Powder al igual que Vi son prodigios con un potencial inconmensurable que en un ambiente adecuado serían la elite de la élite en sus campos. Dos de cuatrocientos millones. Pero el factor humano no clasifica ni ordena, sino que impone: y el orden social impuso la vida de las damas a una vida ajetreada donde el éxito no es circunstancial, sino crucial. Allí Powder es sólo una niña que tiene que actuar a la par de sus amigos sin poseer sus habilidades concretas y cada vez que intenta demostrar lo que vale la realidad le cierra la puerta de un chiflon. Su conflicto surge con un choque de circunstancias imprevistas: lo imprevisible a Powder le hace gambetas cósmicas. Y, tristemente, la tratan como una inútil por ello. Una persona cuyo principal talento es el cálculo diferencial necesita predecir cada movimiento, como una partida de ajedrez. Pero todo lo que intenta adelantar se le parte en dos. Un plan, una herramienta; hasta ella misma. Como todos en la serie, ella está condicionada por la imposición del exterior, del otro. Su dolor es el caos de afuera o, más bien, el orden ciego que no puede controlar.
Además de todo lo anterior Powder padece de estrés post-traumatico debido al sufrimiento por la muerte de sus padres, y combina su archivo médico con trastorno de la personalidad límite, que es un trastorno asociado a relaciones afectivas rotas, distantes, o agotadoras. Powder es un prodigio con una mente de cristal. La tensión del momento la agobia, como un instante con Jicsaw en una habitación a oscuras, o una habitación a oscuras con el amor de tu vida. Sin diazepam. El agobio de no hacer nada la lleva al límite, y después de quedarse encerrada sin poder ayudar a su hermana tiene su primer frenesí, desatiende de sus órdenes e intenta rescatarlos a todos. La muerte hace acto de presencia de la mano de su mono y, pensando que los había salvado viendo a su hermana de pie, se acerca a ella sin saber que había cometido el mayor error de su vida. Irónico pues la primera vez que el destino juega a su favor es en la final del resto del mundo. Vi se desquita, la golpea y quiebra el cristal, la constante presión ejercida en la pólvora hizo que el diamante finalmente brille, tenue pero implacable.
Jinx es el resultado de una mente hecha polvo.
Lo que sigue ya lo relaté muchas veces ya. Pero desde la perspectiva de Jinx, ahora, es el momento donde se armoniza consigo misma. Después de varios años de práctica, perfecciona sus talentos. Sus reflejos mejoran, su trastorno empeora. Su psique ahora es un tornado, capaz de construir una tormenta perfecta. El odio la consume y su frenetismo le nubla el juicio. Casi parece disociar del resto. No le teme a nadie, excepto a su pasado. El peligro que supone un ser como ella queda palpable; Ni siquiera Sevika y su mirada asesina le asusta algo, ella ha visto a los monstruos, convive con ellos. Es parte de ellos. Si Silco jugaba con la rueda del poder vistiendo la gorra del capitán, Jinx es una extensión de la corriente que lo vuela, el destino; la brújula de Jack. Ella ya no es víctima de la circunstancia, ella es la causa y los efectos. Las mariposas verdozas con filigranas centellantes. Tenemos asociado que los accidentes aparecen, los siniestros ocurren, pero nunca jamás han hallado un motivo, el sentido propio, el alma. Ahora lo hicieron. Las rocas no caen porque aman caer, pero ahora lo hacen. Ahora ya no hay escapatoria. El meteorito caerá en el planeta con un dígito de tres. Solo otro ser es capaz de descifrar el número de la bestia.
Otro meteorito.
I guess now's time to shine, 'cause finally, she's here
Here comes Vi
1 [Vi]
Un mash out. La herida abierta, el desparpajo y el directo al mentón. Si Jinx es el alma de Arcane Vi es su voluntad.
Al igual que su hermana padeció las calamidades que Piltover trajo sobre Zaun. Presenció la muerte de su madre y juró estar en contra de toda conexión con esa ciudad. Pensó que podía gobernar el bajo mundo de la mano de su familia, como un clan. Es hija de las ciudades, pues las constantes tensiones de Piltover y Zaun la hicieron una chica rebelde de armas tomar: Quiso preparar a todos los suyos, ellos la seguían por admiración, era su líder, a diferencia de Silco que prefirió un séquito. Vi es un punto de referencia, y al final del primer acto se tomó en serio el papel, con consecuencias imprevistas. Su relación con Powder fue tierna; a diferencia de lo que creía Milo, Vi confiaba en las habilidades de la niña, aún sabiendo el lastre que suponía su presencia en las misiones. Como primogénita, heredó el fuerte ímpetu de Vander y también sus habilidades en combate. En el mano a mano posiblemente haya sido imbatible, la boxeadora más dura del underground. En contraste con su hermana tuvo un fuerte principio de respeto hacía la historia y sabe quién fue Silco, Vander y el resto. Por eso se enfada con su padre, como lo haría su padre a su edad, si se viera así mismo ahora. Vander le replica: sabe el potencial de su hija pero entiende lo infantil que es pelear a mano pelada al lado del camino, pues él lo hizo toda su vida, y por eso encrudece cuando ve que ella traspasa el umbral. Es matemática simple: 22 no da 25 si no le añades el 3. Necesitas sumar y en una guerra todo resta. Vi lo entiende. Una de las cosas más destacables de ella es que su voluntad no es ciega, no es irreflexiva. Ella está dispuesta a cambiar por quienes valora. A pesar de toda la coraza su corazón es de porcelana. Quizá los niños lo saben y por eso querían su aprobación. Querían experimentar ese trozo valioso de respeto. Querían ser como ella por cariño, no por violencia. Entre otras cosas, por eso iban sin vacilar a las misiones y fueron sin vacile aquella fatídica noche.
Después de que Silco secuestre a Vander y entable el debate sobre el respeto y la familia, aquél fue encerrado en la habitación, como cebo. Silco sabía que lo iban a buscar. Conocía a la primogénita de Vander. Cuando Vi se voltea y los ve, Silco establece la conexión: desprecia a Vi, porque representa la rendición de la voluntad de su amigo, irónico, pues para Vi, la voluntad nace de su crianza del mismo. No es el cese de la llama, es el traspaso de la antorcha. Como una escarapela nacional: ella es ahora la que tiene que luchar por él. Cuando toma los guantaletes para enfrentarse a todos los esbirros es cuando inicia la obra maestra. El primer golpe que da, es seco, a la cara. Lo deja fuera de combate. El segundo lo esquiva y golpea cerca de la nuca, lo noquea. Así uno por uno. Sin estar en su prime, su cansancio es total, pero aún sigue: esa voluntad incansable es el punto de partida de la gran carrera que no acabará hasta que Jinx dispare el cohete y estalle todo por los aires en nombre de Silco. Y hablando de explosivos, Powder pone cuerda al mono y cumple la profecía, la primera gran tragedia. Sin querer.
Vi no puede hacer nada. Presenció la muerte de sus padres y ahora de Vander. Está en el peor momento de su vida y sin embargo sigue habiendo malas noticias. Powder lo hizo. Su explosivo funcionó. Vi se aleja, después del golpe, necesita un rato de reflexión después de todo el daño causado y recibido. Un gran accidente acaba con la inocencia de las hermanas, un accidente que las acompañará el resto de sus días; uno como tragedia y el otro como Jinx.
[Jinx]
"Ya sabes como son las hermanas, no puedes vivir con ellas, no puedes vivir sin ellas"
Jinx siente la presencia de Vi. Como el Ki oculto en Dragon Ball pero en pequeñas dosis de somniferos. De algún modo vaticina su regreso. Lo teme, y lo quiere. Lo único que puede debilitarla es el trauma del pasado. Por eso ansía verla. Quiere saber si de verdad la perdona, si puede sanar. Pero el resto lo niega. Vi está muerta. Es un caso cerrado. Ella sabe que la muerte es solo un paso más, no el final. Un bateador a punto de darle a la pelota solo espera que el pitcher lo lance con todas sus fuerzas. Se preparó toda su vida para recibir el golpe; como el que sintió antes en la mejilla, el directo de los nudillos en su marcada piel. Todavía arde el sentimiento. Silco insiste en tenerla a su lado. En una jaula de oro, solo libre bajo su manto. Lo aprecia aceptando su oferta. ¿Cómo no hacerlo? Todos la traicionaron. La dejaron de lado. No existe el pasado: solo el presente. Y el presente de ella es Silco. Por eso roba el cristal. Quiere serle fiel. Darle las gracias por estar con ella y soportar sus nuevas costumbres. Su nueva ella, la que no soportan los otros, la que nunca soportaron.
"Ella está de vuelta" Sevika parbulla, ¿Ha vuelto? Después de que perjurara su muerte. Sevika ha mentido. Lo han hecho todas las ratas. Está muy alterada, podría quedar en colapso. ¿Como es posible que lo ocultasen?. Quiere saber si existe de verdad y no es un sueño. No es una más de las visiones violentas. La bengala. Ella dijo que aparecería si encendía la bengala. ¿Como lo haría? ¿Iría corriendo como un atleta olímpico? Sería gracioso comprobarlo. La ciudad es una peste, ¿verá el humo entre tanta niebla? Si no lo comprueba no lo sabrá nunca. Sube hasta el punto más alto y lo enciende. Su luz azulada es un faro de anhelo infinito. Como la cola de un cometa, congelado en un hermoso momento. Se quda quieta hasta que el tubo deja de emitir las llamas. ¿Ha mentido también? No ha venido nadie. Es una mentira. Todo es... Y la escucha. Se voltea y por fin la encuentra.
La ve dirigirse a ella, pero no lo puede creer hasta que la abraza. Es de verdad, aquí está otra vez. Como un sueño. Pero no todo puede ser ideal. Trajo un enforcer con ella, ¿Está con ellos? No puede ser, ¡Esa no es la hermana que conocía!, ¿Vienen por el cristal que robó? ¡Así que es eso!, solo quieren llevarla tras las rejas, lo traidora que es Violet. Pero Vi insiste, no quiere perderla de nuevo. Escucha un zumbido. Los firelights vienen tras ellos. Si quieren plomo lo tendrán con gusto, pensará. En la polvoreda de la batalla escucha a su hermana llamándola y la ve inconsiente. Se la van a llevar: como un relámpago en la noche, solo cruza los abismos y se va. No puede ser. Deja escapar un grito de frustración. La han abandonado en un ciclo que no termina. La muerte es solo el comienzo.
De nuevo siente a su hermana, tiene que estar en alguna parte, across the river. El puente. Va hacía el puente una vez recibe las visiones. Allí está, con la enforcer. La muy maldita. Quiere arrebatarle su vida, pero no se lo dejará. Aún aguarda, meticulosa. Solo actuará si es necesario. Seguramente ve a Marcus y la traición hacía Caitlyn la enfurece. Tal vez actuó porque las mariposas solo viven un día. En cualquier caso hace caso al plan y hace estallar el mecanismo. Sale al paso, en el puente y remata la faena. Ve a su hermana levantar a la enforcer y vuelve el somnifero maldito. Dispara y sale un tercero a la acción. "The boy sabior". Hay rencor en esa frase, hubo un reconocimiento del pasado. Él era su amigo, y lo traicionó. "¿No quieres saber nada de mí ahora? Entonces muere" para su sorpresa el chico saca un cronometro. Un objeto de su pasado. La debilidad de Jinx son los recuerdos de Powder. Por eso falla y cae. Pero él no la remata. No quiere acabar con el recuerdo de su amiga que permanece en ella. Y esa es su condena. Saca el seguro de la granada y deja que pase.
Vi en la distancia ve como su hermana desaparece en las manos de Silco. Como aquella vez: la historia se repite. Pero esta vez no está sola.
[Vi]
Encerrada bajo siete llaves. La leona asechaba a los secuaces de Silco; sus afiliados sentian sus garras afiladas. Es una forma de decir, ella desconectaba practicando con sus puños. Odiaba creer que se había rendido. Que había huido. Pero para ella cualquier situación donde no se puede pelear, se huye. Y ella no estuvo allí. Pobre Powder. Qué sentirá, donde estará. Quizá escapó y vive junto a Ekko con una adorable familia. Atascada en la tarea de una escuela cualquiera. Un vano consuelo. Tampoco pretende engañarse. Silco pagará por sus crímenes. Tarde o temprano saldría. Es cuestión de tiempo. Tic, tac, tic, tac, tic, tac.
"¿Sabes de quién es este símbolo?" La enforcer la sacó de prisión. Quería saber la procedencia del rastro de Powder. Así que sigue allí. Necesita acceder al underground. Cualquiera que sea la excusa se lo haría saber. Libertad condicional, fianza, no le importa. Quería salir de ahí y esa chica con cabello levemente azulado era su respuesta. Después de salir pudo sentir el aire en sus pulmones. Por fin: freedom. Dos frases, free y doom. Se arma el quilombo. ¿Siete años fueron? Parecieron catorce. Es demasiado la que se había perdido. Quería saber qué se perdía. De un salto.
Olvidé comentar lo temeraria que es Vi, posiblemente el pj más arrojado de la serie. Antes de pensar, se lanza a la acción, es una rematada del carajo. No pensó dos veces en hacer parkour hasta bajar al suelo, sin pensar si había algo que hubiera cambiado en el escenario. Quizás los años en prisión le quitaron el gramo de miedo que aún sentía (si lo sentía), o la sobre confianza en su físico la empujó a importarle todo un pingo. Excepto su hermana. Caitlyn apenas le sigue el paso y ella le engancha, queria volearla. Sabe que su frenetismo y el desconocimiento de las calles de Zaun la hará sentirse perdida, y lo consigue: la situación la controla Vi en todo momento.
"You're hot, cupcake" después de descubrir el paradero de Silco, va hacía el hogar, no sin antes pasar un rato por el bar para ver a unos amigos. La pelea con Sevika es otro de esos momentos donde "brilla", a medias pues la mercenaria se las arregla para inyectarse el Shimmer que la hace su verdugo. A punto de morir de forma tontísima por su exceso de confianza es salvada por Caitlyn. La leona es salvada por la cebra, quién lo diría. Le tiende la mano y hace de soporte. Se olvidaba que buscaba información de Powder. No se lo dirá de primeras. De nuevo se lanza desde lo alto y cae estando mal herida. No es la mujer maravilla, aunque su físico sea maravilloso: tiene que contenerse. Bajar de línea. Después de encontrar su casa se da cuenta de que la destruyeron. Era obvio, no dejarían ni las moléculas que respiraron. Pero ¿Qué puede hacer? Necesita apoyo... La boxeadora del gueto recibe el Shimmer y casi pierde el control. ¿Cómo sabes que tu hermana está aquí si no tienes padres? Maldita sea, era tan encantadora que se olvidaba que era poli. Una cop, casi escupe la palabra. "A mis padres los mataron unos enforcers" Vigilantes, en latino. La palabra no importa, el idioma de la violencia se práctica en cualquier parte del mundo donde haya un exceso de poder. Y la brutalidad policial, desde siempre.
Escucha los pasos. Silco está fuera para unirse a la fiesta. Quiere su parte del pastel, así que le daría un par de tortas. Sale a recibir al asesino de su padre con los brazos abiertos y los puños cerrados. No le teme a su nombre, ni su reputación ni su reputamadre. Solo quiere saber si su hermana estaba a salvo. El emperador Palpatine dijo que Anakin será más fuerte que Yoda y él, Silco lo parafrasea. Jinx es un prodigio. Un Anakin Skywalker que camina desde el fondo del océano hasta el borde de los puentes. Vi no le importa lo que crea, solo quiere hundirle la vida. Pero le superan en número, si quiere tomar la delantera, necesita un golpe de suerte.
Cuando escapaban con Caitlyn vió la luz de la bengala. ¿Powder? Tiene que ser ella. Luego del fuck you a Silco y a ese random de la calle se hayaba perpleja. Subió hasta la cima del edificio. El reencuentro es violento. Ella había cambiado bastante. Su cabello recogido en coletas, tatuajes de nubes fantasiosas, el armamento pesado. Un cargo de Silco. Que horrible destino. Pero la sacaría de allí, volvería a estar como en el pasado. La abraza. "¿Tu hermana es Jinx?" Y Caitlyn arruina el momento. Por un segundo parece que se armaría la balacera, pero la interrupción de los firelights vuelve a poner el ritmo en marcha. La fiesta nunca acaba. El momento donde ve a Powder disfrutar de la ráfaga es cuando se da cuenta por fin, Powder se había ido. Tenía que recuperarla. Tenía qué...
Al despertar se da cuenta que se encuentra atada de pies y manos. "¿Eres tímido o solo feo?" El firelights se quita la máscara y descubre un rastro de su pasado. Así que allí estaba Ekko. El reencuentro es emotivo y deprimente, como el champagne en la lluvia. Ekko es parte de un grupo que practica skate levadizo, una especie de resistencia. Quizá en ese momento recordó su adolescencia, donde todos la querían como líder. Tal vez se alegró de que uno de ellos haya podido conseguirlo. Aunque no le importaba su destino a corto plazo. Ahora estaba preocupada por su amiga. Luego de rescatarla y verla hablar tan vehemente con Ekko se dió cuenta de algo. La cupcake era realmente encantadora. El ímpetu que mostraba le recordó a ella misma, tal vez a alguien más... La conmovia, quería protejerla. Más que antes. "Les voy a acompañar, pero con una condición, yo iré con ustedes". A cortar los flecos de la acera. Un trabajo de a tres es demasiado extraño, pero acepta.
Después de llegar al puente se despide de Caitlyn y Ekko. Claramente pensando en seguir buscando a Powder. Pero el momento propicio escucha los disparos, luego suceden las explosiones. Jinx entra en acción. "Vayanse" Ekko quiere enfrentarse a su amiga de la infancia como en uno de esos dramas de anime. Pero eso es una tonteria. Powder ahora es un peligro, no está segura de si puede hacerle frente. Pero Caitlyn está herida y tiene que atenderla. El duelo deja como resultado un empate técnico y Jinx gravemente herida. Vio como Silco salía de las sombras y se la llevaba. Otra vez el gusano se abalanza como escalopendra. Está en los lugares menos sospechados, el maldito.
Otra vez había fallado. Pero no tenía fuerzas para enfrentar al criminal, tenía que proteger a Caitlyn, ella estaba en peligro. Las dos lo estaban. Se la llevó a su casa, en Piltover. Un sitio que odiaba, pero que no podía ignorar si quería recuperar Zaun de las manos de Silco. En la casa (mansión) de Caitlyn, como una princesita se hallaba, y Vi como una refugiada. El término «principe azul» no le quedaba, pero rescató a Rapunzel. Una Rapunzel de los registros civiles y las multas de desalojo, al parecer. Se sorprendió por los esquemas criminalisticos que había en el suelo, que carajo era toda esa cabala. Le recordó a la obsesión de su hermana por sus creaciones. Suspiró. Otra vez su hermana estaba en manos de los mostruos. Le explicó a Caitlyn el juego que mantenían de pequeñas y sintió su pecho hundirse. Era un fracaso andante. Necesitaba resarcirse, pero no encontraba manera; la situación era peor de lo que imaginó. Parecía que Silco la tenía como quería. Era su protegida, su hija. Cómo diablos lo iba a sospechar. Sintió las caricias de su amiga y se sintió más en paz.
Eres dulce, Cupcake. Y no hablo de Cat.
"¿No pueden hacer nada? No pueden dejar que Silco gane" El consulado era irredemiable, irreflexivo y redomado. Malditos burócratas sin nombre. Les daría una patada a cada uno de no ser por Cat. Salió fuera con un sentimiento de impotencia. Por lo que entendió de la reunión: el diablo vestía a la moda. Al parecer Silco está en el mercado de valores. Por supuesto, hay corrupción entre las filas de Piltover. Como no sorprenderse. Necesita hablar de cara con aquél chico. Es el único en que confía ella. Es su única salida. Caitlyn la quiere seguir, pero ya no tiene caso. Ella está sola en esto. Tiene que ser lo mejor para las dos. No va a dejar que más gente corra peligro. La ahuyenta, sabe que si dice lo que tiene guardado hará que se aleje. El odio con Piltover es demasiado grande, el rojo es intenso y rampante en los renglones de cuaderno de la jefatura. Los corpos de la policía como Caitlyn y los rebeldes como ella no se llevaría bien, tenían principios opuestos. Son agua y aceite. Se alejan por fin y la asociación que tenían desde que la sacó tras las rejas se desvanece. Al menos eso es lo que creía Vi. Sin saber lo que le deparaba.
Jayce resultó ser un gatito amaestrado. Pero le gustaron sus chiches. Ese brazo mecánico era irresistible y le hacía ojitos. Trató de seducir al joven. Ambos buscaban acabar con Silco, ¿Por qué no hacerlo de una vez?. Irían tras sus fábricas y desmantelarian sus productos. Es simple, pero no fácil. La asociación con el chico lindo era esencial. Si lograba acabar con su imperio rompería su reputación y podría bajarlo del pedestal y por fin ensestar el último golpe. Demonios; se quedaría con el brazo mecánico, de eso no tenía dudas. Cuando acabaron con los secuaces de Silco parecían tenerlo todo bajo orden. Pero no todo lo simple es fácil. El niño que había recibido el laser de Jayce planteó un dilema. Esto ya lo describí en el apartado de Jayce, una vez la pelea acabó ellos quedaron en caminos separados. Pero Vi no se detendría. Tenía que acabar con Silco de un vez por todas. Se dirigió directamente al bar donde todos sus amigos se encontraban. Acabaría uno por uno con ellos a como de lugar. Sevika le planteó pelea, pero finalmente la sacudió contra la rocola. En un intento de tomar fuelle Jinx apareció por detrás y le apagó todas las luces.
"Bravo, Sister".
[Jinx]
Jinx despertó sintiéndose diferente. Llegaba a los sitios con una marcha pronta. Era una gacela en un campo de lana. Subía, bajaba: Ya no tenía que preocuparse por los intersistisios del tiempo. Si se enfrentaba a Ekko en este estado el chico no tendría ni ganas de vivir. ¿Quién la frena ahora?. Recordó a la enforcer. "Claro, la novia". Se desplazó lo más rápido que pudo, sintiéndose como un ave en tierra, era de noche, así que nadie la vería a simple vista. Interceptó a un enforcer de Piltover y lo encañonó. Le mostró un garabato hecho con grafito.
"Busco a esta chica, ¿sabes quién es y dónde está?"
El hombre casi pierde el conocimiento, pero se lo dijo. Jinx sonrió.
"Gracias" le dió un golpe en la nuca y lo dejó a un costado. Tomó un paquete de papel estaño dentro de la mochila del hombre, lo desenvolvió para ver su interior y volvió a taparlo. "Hora de hacerle una visita a la novia de mi hermana" Dijo, insidiosa.
Después de encararla se fue a ver a Silco para que le diera las explicaciones pertinentes. Porqué a pesar de sentirse bien se sentía horrible. Como portar un don. "Quizá lo invite a la fiesta del té ¿Verdad?" Nadie le respondió, pero lo que escuchó cambió su faz. "Que harías viejo amigo" "Los hijos son un error". ¿Quería traicionarme? Después de tanta tontería... es eso. El Halcon abandonaba el nido. Muy bien. Estás perdido, querido embaucador. Lo capturó y se lo llevó lejos. Dos muñecos en la bolsa, quedaba el último. Terminó su recorrido encontrándose con Vi en el bar, al principio temía que pudiera estar alerta, sabía muy bien el peligro que suponía un derechazo bien dado, pero la encontró en plena pelea con Sevika. Se quedó mirando. Mientras las chicas se enzarzaban en la batalla final, Jinx sacó el envoltorio de estaño que le robó al enforcer y le dió una mordida al sandwich de jamón y queso. Las mujeres seguían gritándo y tirándose vasos de cristal. Hipercut, mordida, gancho, sablazo y derecho a la cara. Labios rotos, sabor metálico, amargo, ibérico. En un movimiento inteligente Sevika averió el brazo de Vi y la dejó seca en el suelo. Pensó en intervenir, pero su hermana volvió a ponerse de pie. "Bravo" dijo sarcástica. Le dió una última mordida mientras Vi le arrancaba la prótesis a Sevika y la estrellaba contra la rocola de la esquina, la boxeadora estaba al borde del desmayo. Se limpió las migas. "Buena función. Debo darle mis felicitaciones a la campeona".
Cuando terminó de recolectar el cuerpo lo ató, quedando de espaldas a Silco. El encuadre era perfecto. Soltó la perorata que tenía planeada. Le explicó la situación. A pesar del humor estaba muy desubicada emocionalmente. Primero su hermana quería irse con la enforcer; luego Silco la iba a vender. Qué clase de chiste sin gracia era ese. A pesar del humor estaba hecha polvo. Las voces solo le decian que era su culpa. Todos estaban consumados y destinados a cagar sus vidas. Pero ella no iba a dejar que arruinaran la suya. Pelearia si fuese necesario. Quería matar a la mujer, no, quería que su hermana dejase de hablar con ella, pero no podía hacerlo, por eso quería matarla. Así que la hizo elegir, si era Powder o si era Jinx. Para hacerlo tenía que disparar a la mujer: moriría como la enforcer patética que era y así escaparian juntas como en el pasado, hacía un lugar fuera de la memoria. Vi no se animó a hacerlo. "Así que será Jinx entonces", en el momento de ejecutarla Vi la detuvo. Luego Silco quiso convencerla de detener el intento de Vi de convencerla. Caitlyn se soltó y Jinx la noqueó, casi a punto de acabar con ella, la voz de Vi penetró violenta en su mente. Empezó a manifestar las criaturas, los monstruos. Las voces se materializaron; estaban acabando con su mente. Silco lo notó y quiso dispararle a Vi para detener el sufrimiento de Jinx pero ella fue más rapida y por acto reflejo acabó con el criminal. Se arrepintió en seguida. No quería esto. La volvió a cagar. Definitivamente era Jinx, entonces.
"Quería que me aceptaras tal cual era, pero supongo que tú también has cambiado". Se sentó en la silla de Jinx como el rey usurpador del reino, la calavera de cristal. Inició el enigmático monólogo. Las miradas de las mujeres reflejaban una herida abierta. Las lágrimas del tiempo que simbolizan, la lluvia en el barro fresco que hunde su espíritu infantil. A childish cuality and destructive open wound cristal. Se levantó y tomó el suyo. Sacó la bazooka, llamada Fishbones y se alejó de ella. La piedra que encontró Powder en el despacho de Jayce causó una explosión que dejó a Jayce inconsciente, lo echaron de la academia, encontró a Viktor y cambiaron Piltover; a la par que los enforces apretaron a Vander para que entregara a los chicos, su negativa ocasionó que lo arresten y luego lo secuestren, la negativa de Vi de llevar a Powder a la misión de rescate ocasionó el primer frenesí y tras intentar salvar a todos termina por liquidar a Vander y el resto, Vi termina por crear a Jinx de un puñetazo. El dolor por el abandono hace que Jinx se una a Silco y años después hace que robe el cristal extech, que hace que Caitlyn inicie una investigación que termina en la liberación de Vi y la reunión de las hermanas, anterior a su enfrentamiento. Las conexiones desde la primera escena hasta la última son todo. Jinx puso el mecanismo en marcha y ahora iba a acabarlo. Heimerdinger, Viktor, Jayce, Mel, Ekko, Caitlyn, Vander... Vi. "Se los mostraremos a todos".
Apuntó
y disparó.
El monstruo que tú creaste
con la base de violencia necesaria
Sister
[Final]
Lo que describí fue la escena final. Vi tomó a Caitlyn del suelo y vieron como el bazooka impactaba dramáticamente frente al consulado matando a casi todos. Quizá Viktor, quizá Jayce sobrevivieron, pero no muchos más. Las consecuencias del daño causado por Jinx se verán en la segunda temporada. El final de la serie se verá en la segunda temporada.
Por ahora it's time to say goodbye.