Cuando hay una confrontación directa entre pares, todo el mundo se pone en vilo. Cualquiera sabe que un duelo se vuelve interesante cuando ambos contrincantes empiezan a mostrar maestría en su particular terreno: Lionel Messi es un haz de la gambeta, pero Ronaldo puede chutar mejor con la cabeza. Oasis son los pioneros en el britpop y saben crear baladas pegadizas, pero Blur resuena mejor en los arreglos y tienen más soltura de composición. Por lo general, en un torneo o competición, siempre hay un gurú que pronostica las rachas que lleva cierto equipo o boxeador o banda. "éste jugador es bueno con el regate, pero es pésimo en la defensiva" o "este boxeador es frío, puede meter varios hits de un golpe y dejarte K.O pero se cansa rápido" cuanto más experiencia lleve en el oficio, mejores son los pronósticos, y más importante, se acumulan las anécdotas.La competencia de mercado suele devenir en piques de ver quién es mejor, y con ello, al tercer individuo (el cliente) se le deja caer mejores productos. Así avanza la hemeroteca, se extiende la bibliografía y la historia prospera entre tertulias mediáticas y reyertas económicas. Ahora, ¿cuándo es que notamos que dos personas pueden ser considerados "iguales"?, es muy fácil decir que para un deporte todos son contrincantes. Pero no es lo mismo un Boca-Racing que un Boca-River ¿No? En el caso del reporte rey, viene a ser una carrera que empezó desde el nacimiento. Clubes que se criaron en el mismo barrio con los mismas cotas económicas, cábalas y pases de entretenimiento. Para un Hincha, según Francella en el secreto de sus ojos, se le puede desvestir de ideologías e idiomas, pero aún con todo, no puede evitar "sentir" y con ello el motivo de sus diástoles: un partido entre los equipos en la popular del riobar. (Barrio)
Arde la ciudad, pero vamos a arrebujarnos con los jueguitos que conocemos
Ahora vamos a dejarnos de fútbol, de vesre y guardemos ese forofo en la caverna intelectual oprimido entre recuerdos incómodos de salidas con los padres al teatro. Si tenemos que acotar algo, sería el nacimiento de un producto, pero en el caso de los videojuegos, para dejar de hacerla larga, viene a hacer la misma anécdota barrial. Mercader con mejores productos que supera al anterior mercader. Nada nuevo: sin embargo, vamos a meternos en la mitopoeia; la ficción propiamente dicha. En 2004 se puso a la venta un Hack and slash que iba de un cazador de demonios, contando la epopeya de Dante Alighieri, pero en lugar de ser un relamido y meloso poeta del siglo 12, este Dante viene con chamarra de cuero, dos pistolas y un estilo chulesco que sabe contenerse para no ser pendenciero. Devil May Cry era un juego que concatenar la idea de ser juvenil con un endiablado sistema de combos. Jugablemente representaba un reto para los dedos y te dejaba sitio para practicar entre tanta hostia mentada. Al ponerse a la práctica veías en Dante un chico que se lucía en cada combate, como un bailarín en una pasarela, pero en lugar de claques, él contaba con una espada prominente y dos cañones que paralizaban y ejecutaban, consecutivamente. Era rudo, pero tenía estilo y mataba demonios. Todo un caso. Quiero que imaginen los sucesos del siguiente año: 2005 vió la salida de ese juego que prometía ser salvaje y épico. Dejando las historias de libros de poetas muertos para centrarse en un héroe mitológico de la antigua era: Kratos. God of War contiene en sus fases jugables un estilo similar al juego del año anterior. Con sistema de combos, mejoras de habilidades y constantes hostigamientos de los botones. Pero este es diferente en tanto entendamos un punto clave: el propio protagonista, Kratos. Si Dante era chulesco y despreocupado, Kratos era salvaje y sórdido. Nada más empezar nuestra aventura, nos aventamos por el risco más alto de toda Grecia, para dejar en claro que Kratos no se preocupa con comer o salir bien parado, aquí pasan cosas trágicas y épicas. Los combos de Devil May Cry te dejaban espacio para combinar ataques y la dificultad apretaba para que pongas de tu parte. En God of War los ataques de Kratos subrayan lo insano que es. No hay bailes y esquivas, sino giros de flamas y cadenas. La dificultad cambia, porque el juego no quiere que seamos hábiles, sino feroces. Ahora que podemos entender esto, podemos crear un símil entre ellos. Para a la postre preguntarnos, ¿quién es mejor? ¿Dante o Kratos? ¿Bailarín de playback o estrella de rock metal?
Bailarín.
Cambiemos el foco: DeltaRune y OneShot lucha de buenazos
El pie del artículo viene a reflejar luchas pasionales con propuestas similares, pero, aún no llegamos a lo más importante. ¿Qué sucede si los juegos no tienen nada que ver?, si Kirby se enfrenta a Link de The legend of Zelda puede haber un desbalance. A no ser que juguemos Smash Bros pero ¿y si dos personajes no buscan hacer daño? ¿Cómo encajamos sus nombres para que haya un duelo?, si el Mugen nos enseñó algo, es que Don Ramón del chavo del ocho puede ganarle a Goku de Dragon Ball, así que, allé voy.
RALSEI.
Ralsei es un muchacho que nos encontramos en el bajo mundo. Más al fondo que nuestro mundo. Concretamente en DeltaRune cuando nos hundimos en los suelos del armario de la escuela. Allí se nos presenta a un poblado de fantasía y con él, nuestro particular guía: un chico con la cara tapada en sombras y una túnica presumiblemente casera con un corazón pintado en el pecho, Asriel, digo, Ralsie. ¿Cuál es su particularidad? Qué lo hace tan especial?, no hay que excavar hondo, porque su virtud se ve a simple vista: es un buenazo. Parece el hijo que se quedó atrapado en su divertimento de una casa-árbol en Animal Crossing. Tan bueno es que en el tutorial si decidimos rechazarlo nos da un librito para no quedarnos con las ganas de probarlo más tarde. Tan bueno es que cuando nos batimos con los enemigos al finalizar la batalla hace una reverencia y da un pequeño aplauso, como si disfrutara pasar tiempo con nosotros. Y es que es eso, Ralsie se encarga de que toda nuestra aventura sea "épica" (en el sentido infantil de la palabra) y divertida. No quiere nada más que hacer el bien (en el sentido heroico de la palabra), ayudando a los desfavorecidos y salvando el día. En DeltaRune partimos con dudas de si podremos hallar un juego a la altura de su predecesor y nos acabamos encontrando con un encanto de personaje y sus hermosos consejos.
Vamos a hablar en tono gurú y ver cuáles son sus aptitudes: debilidades y fortalezas.
La principal fortaleza de Ralsei es que es un buenazo; es tan bueno que parece haberlo parido la mismísima inocencia. Cuando se gestaba la maternidad del mundo y tocaba repartir la humildad, la decencia, la voluntad y la bondad. Ralsei se quedó con el 99% la última. Dejando el poquito porcentaje restante a cargo del creador de (poner referencia). Luego nada se legó a nosotros. Solo pesimismo y campos llenos de Monsanto.
Las debilidades de Ralsei son indecibles. No tiene. Es perfecto.
Si Ralsei fuera un brillo de esperanza para nosotros, pienso que se habrían equivocado de ser. Porque este es demasiado bueno para nuestro estercolero aka humanidad.
Y hablando de brillos y destellos, ya evaluados las aptitudes de uno de los combatientes pasemos a su contrincante más apto.
Niko de OneShot.
OneShot es un juego que trata sobre un niño que tiene que recorrer un mundo despoblado y marchito para regresarle la esperanza y la ilusión. Nuestro protagonista es Niko, el chico por el cual recae la salvación (o perdición, según veamos) de este natural terreno de fantasía. ¿Por qué un niño? nadie sabe, pero sospechamos, cuando vamos jugando, que es porque Niko representa la pureza perdida. Y es que es eso, Niko es puro desde sus manos tapadas por sus mangas hasta las puntas de sus orejas. Hay que entender que nosotros no interpretamos a Niko, sino que nosotros somos los guías de su aventura. Cuando tiene alguna duda o quiere contarnos algo, Niko rompe la cuarta pared para comunicarse contigo. De ahí en adelante, nuestro lazo con el personaje se vuelve discreto, ya que nos despegamos de la idea de que el prota somos nosotros. Y a partir de ese punto, nos vamos encariñando con este niño con orejitas de gato y ojos increíblemente grandes y alertas como la sobriedad de la noche.
Si tenemos que nombrar cual es la fortaleza de Niko, es, seguramente su capacidad para entender a los demás desde su mundo interior. OneShot contiene una metáfora sobre la madurez, la bondad y el destino. Sabiendo que somos el salvador, Niko empieza a tener dudas sobre su altruista cruzada. Cuando tiene tiempo, siempre nos pide consejo y trata lo mejor que le sale de comprender las dolencias de los demás. Los personajes de OneShot están en su mayoría rotos, desamparados y no piensan en cómo es que antes el mundo fue mejor. Para varios de ellos, lo mismo les da si brilla o no el sol. Si mañana puede no existir o ser un largo sueño que nunca se realizó. Niko no entiende de estas cosas, el es demasiado puro para asimilar un razonamiento tan punitivo. Contempla todo desde su propia idealización, pero siempre está abierto a dar posibilidad a nuevas filosofías. El niño es adorable, MUY adorable. Y su mayor baza es la pureza de corazón.
La debilidad de Niko es... bueno, quizá que es muy puro y eso puede jugarle en contra con personajes más curtidos. Pero solo eso. Solo eso.
Vamos al encuentro
Si Ralsei cayera en el mundo donde está Niko y se lo topa, posiblemente vería primero qué es lo que tiene en sus manos, y luego (como es un buenazo) trataría de guiarle en su misión de salvar el planeta. ¿Pero cómo le iba a hacer nada? Ralsei es un rollo de canela y Niko es demasiado cuqui para él. ¿Cómo forzar a que esto termina en un enfrentamiento? :(... bueno, si la idea de Ralsei sobre salvar este mundo no corresponde al suyo. La confrontación sería simplemente decidir si Niko se deja llevar por Ralsei o no. Pero como Ralsei es un buenazo seguro acaba por su voluntad apartándose del medio para que Niko acabe solo. En cuyo caso sería un enfrentamiento breve. Pero al final, todos acaban perdiendo. Porque dos de los rollos de canelas más achuchables no acaban colaborando sería... una injuria y un asalto a la pureza y la bondad. He dicho.
Conviene sostener la importancia del mensaje de OneShot para respetar la decisión de Ralsei y sopesar su fiabilidad; lo que quiere él es contar aventuras y divertirse con amigos. Pero Niko en su travesía necesita despegarse de esa parte suya que le dice: se amable, se niño. Para atender a esa otra capacidad del cerebro que tanto hace falta a día de hoy: se justo, se íntegro. La justicia a veces necesita alegar que no hay víctimas o culpables, sino eventos desafortunados y gente que las padece. Renunciar a tus ideales, incluso si dan más sana impresión, para tener un veredicto rotundo. El chico de DeltaRune es más maduro que el chico soñador de OneShot, pero Ralsei quiere seguir delirando, mientras que Niko busca despertar. Irónicamente, si cayera en la grieta desolada donde está Niko, tendría que acoplarse y proyectar ese lado que él no está dispuesto a mostrar, ese lado que renuncia a sus deseos de liberar batallas entre héroes y villanos, príncipes y castillos con leyendas perentorias. Porque si Ralsei quiere ayudar a Niko, tiene que desvincular su lado juguetón y misterioso. Tiene que, a fin de cuentas, enseñarle qué es lo correcto. Y a veces, lo correcto, no siempre es bueno.
¿Quién gana?, los dos. Ambos son demasiado para mí. Sístole y Diástole para ambos. <3
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