Cuando mi padre fue reconocido como el mejor escalador del pueblo yo tendría unos 10 años, no más. En aquel entonces la estimación que le tenía era muy reducida y la proeza tampoco me parecía para tanto. Todavía recuerdo aquella vez en el patio del recreo donde comenté sobre aquel asunto. Estábamos reunidos en un corro, hablando de a qué se dedicaban nuestros padres. Muchos chicos en el colegio habían dicho que estudiar en el orden judicial era algo que solo las personas más aptas podían lograr y solo charlie (mi compañero más charlatán) podía corregir a los demás pues según él su padre consiguió una beca, fue a estados unidos a probar fortuna y regresó a Dagel con un diploma reluciente y un salario de abogado.
"Mi padre me dijo que a los criminales más peligrosos se los envía a una prisión especial donde las paredes están acorazadas y las ventanas son de titanio!"
el resto se asombraba, pero yo sabía que todo lo que contaba no eran más que locuras mezcladas con fantasía.
"Lo que dices no tiene sentido, el titanio no se trasluce y si de verdad la celda estuviera tan reforzada el criminal no podría respirar"
Ante estos comentarios los demás hacían soplidos de malestar.
"Cállate pesado!" "Tiene que creerse genio!" "Otra vez Pablo, el cerebro galaxia"
Los demás solían suspirar al verme replicar en el salón del profe, por lo regular ir allí era un incordio, la idea general era que solo se estaba para jugar y pasar el rato, yo era el único que guardaba silencio y acataba el reglamento ordinario. A tal punto que sabían que era solo yo el que hacia los deberes y copiaba el dictado hasta el final. Charlie me corrigió
"Hay un tipo de titanio que es traslucido!, mi padre me comentó que existe y se usa para los reos mas peligrosos, para que no pueda romper los cristales si enloquece!, mi padre me lo dijo"
Puse mi mejor cara de erudito, sonriendo "¿Por qué tu padre sabe acerca de la prisión de los reos si no es más que un apéndice del orden judicial? que tiene que ver con las cárceles donde se les envía?"
Charlie se puso rojo
"Él estuvo con los reos cuando se los llevaban al calabozo, estuvo con uno de los más peligrosos de estados unidos!"
Volví a inquirir con una pregunta
"¿Y quién era ese reo?, si era de los más famosos habrá salido en los periódicos y la televisión"
Charlie espetó
"Este no, no podían grabarlo, era muy peligroso!" Al final cedí, sintiéndome victorioso al ver las caras de los demás con un poco de incredulidad ante las contestaciones del enojado Charlie. Otro de mis compañeros llamado Daniel comentó
"Pablo tiene un padre que es alpinista, escaló la montaña más alta!, eso es asombroso"
yo respondí que eso no tenía nada de asombroso, pero el resto siguió a Daniel
"¿Como lo hizo?" "Eso es impresionante!" "Es verdad, es el orgullo de Dagel!" "Ojalá mi padre fuera como el suyo!"
Charlie se había apartado a un costado y sacó su gameboy, rehuyendo de las miradas de los chicos que ya no alababan las azañas de su padre el abogado.
"Bueno" dije "Realmente no es para tanto, solamente es subir una pendiente ¿qué tiene de importante?, recuerdo que me llevó con él a una expedición en una de esas montañas y tampoco era para tanto"
Los demás pusieron ojitos brillosos
"Ojalá poder ir" "Suena tan genial!" "Le voy a decir a mi padre que se haga alpinista, así es como el padre de Pablo" "Es verdad!, vamos al salón ahora y que el profe nos enseñe a ser alpinistas!" "si vamos"
Yo sonreía orgulloso de mi padre.
A los pocos minutos vino el profesor de nuestro salón. Yo estaba muy incómodo porque advertí que Charlie había entrado hace unos instantes y quizá le lanzó un farol, pero mis dudas se despejaron cuando el profe abrió la boca con una sonrisa afable. El hombre se arrodillo para ponerse a mi altura y me tocó el hombro.
"Pablo, tengo algo que decirte. Hace unas semana nos llegó una promoción única que solicita que enviemos a nuestro mejor alumno de secundaría a competir en un colegio privado en los límites de la ciudad, esta empresa es llevada a cabo nada menos que por el colegio de Oxford y las instituciones más privilegiadas alrededor del continente americano. La idea es juntar a los chicos más destacados de todos los países para formar un escuadrón de genios y eruditos lo suficientemente capaces para ser los presidentes, opinólogos y científicos más destacados del mañana. Oxfotd tuvo un ojo puesto en Dagel desde que le informamos acerca de tu excelente rendimiento en los últimos años y ahora que por fin se aprobó esta incursión tenemos el orgullo de decirte que has sido elegido como el estudiante que nos representara a toda la generación y el continente latino"
Yo estaba fascinado pero a la vez me cundió las preguntas pertinentes
"Pero Profesor, estoy en sexto año de primaria, no podría aceptar su solicitud ya que no estoy calificado como estudiante mayor"
El hombre sonrió y respondió
"Esa es la segunda noticia que vengo a anunciar, has sido adelantado tres años y a partir de ahora vas a ir a secundaría, felicidades Pablo, como el alpinismo es el orgullo de nuestra ciudad desde ahora solo se enseñara geología y estructuras rocosas, además de practicar las maniobras y el trabajo de los alpinistas, todos los profesores del resto de cursos ya están informados de las buenas nuevas y están más que de acuerdo"
El profesor acarició mi cabellera y sentí mucho gusto. Después de levantarse vino Natalia, la chica de mi curso que me gustaba; parecía estar contenta y nerviosa a la vez. Recuerdo que movía los pies inquieta.
"Pablo, felicidades por tu promoción, pero tengo algo que decirte...yo... yo... te amo"
Ella me abrazó y estuve a punto de estremecerme
"Oh, Natalia, hace mucho tiempo que quería confesarte que yo...-
Un fuerte estrépito se escuchó en el pasillo
Alguien dejó de teclear
"¿Que tenes ahí?"
Había dicho un joven con un tono alarmado.
"Nada, no molestes"
El chico que preguntó se aproximó al segundo joven que estaba sentado con un bloc de word abierto en una computadora
"Ah! Otra vez con tus historias"
El segundo joven se levantó enojado
"No son historias, Daniel, ya te dije!, son mis memorias"
Daniel rió y se acercó al switch de la habitación
"Encende la luz por lo menos Pablo, no se ve un pimiento"
"Eso es porque recién venís de afuera, tus ojos no se hallan"
El llamado Pablo se movió de su sitio y se tumbó boca arriba en una cama que estaba en el costado. Daniel se acercó y tomó su lugar en la silla, empezó a ver las notas de su amigo en silencio.
Pablo habló
"¿Como está Nati?, dijo que quería hablar conmigo"
"Ella está joya. Alta volada te mandaste Pablo"
"¿Que mierda significa eso?"
Daniel rió
"Nada, Nati llamó y quiere que vayamos a sus quince, yo no puedo"
Volvió a reír divertido
"¿De que te reís?"
"Sos un flashero Pablo. Me acuerdo de ese día, charlie empezó a decir un montón de estupideces y todos estaban como ¡No, loco! lo más zarpado!, me acuerdo que vos saliste con el alpinismo y todos se rieron mal, te cargaron un montón después"
Pablo tomó una almohada y se lo puso en la cara
Daniel comenzó a deletrar el texto en voz alta
"<<El único que acataba y dictaba de todos>> aguanta!, no!, vos te acordas de rocio?, la rocha sacaba las mejores notas del salón, encima la loca escribía rayo maceen, nadie le ganaba, Tomas y Pedro, que buenos eran los pibes, siempre salían abanderados y escoltas, yo me acuerdo una vez cuando me dijiste que querías ser abanderado en un año y no pudiste, te pusiste a llorar bocha"
"Si me acuerdo. Mejor no hablemos de eso, no tiene sentido recordar los malos tiempos. Y no digas que soy flashero, son mis memorias, lo que pasa es que decidí mejorar mis recuerdos un poquito, sigue siendo válido. Eh, ¿en serio no vas a ir? creo que ella gusta de vos"
Daniel al final sacó el texto y se puso el buscador de google
"Estoy ocupado, tengo que hablar con Vale"
Pablo levantó la almohada y suspiró, Daniel deletreo <<montaña, misterio>> en el buscador y dijo
"Si queres anda vos"
Pablo negó con la cabeza
"No, si no vas vos no da"
"Pablo, si yo no voy a la esquina vos no te moves de acá, tenes que despegarte de mi y hacer amigos vos también"
Pablo miró la pantalla, había un montón de fotos de montañas con flechitas y un circulo rojo puestas con un editor
"¿Qué estas buscando Daniel?
"Estoy comprobando si es verdad lo de la casita, ¿posta es cierto? y tu papá y vos lo vieron?"
Pablo le miró de lado
"Te digo que si, había un hombre viviendo ahí"
El otro joven le miró por un momento
"Y no te acordas como era y lo que hablaron con tu viejo?"
Pablo negó con la cabeza
"Alto viaje, Pablo, mira busqué "casa" "montaña" y "dagel" ¡no salió nada!"
"Eso es porque nadie consiguió llegar hasta la cima, solo mi viejo lo consiguió y me llevó con él, no me acuerdo casi de nada, tenía muy poca edad"
Daniel siguió buscando cosas
"¿No te da curiosidad de ir ahí otra vez? ya sé que tu viejo no está pero..."
"Callate"
Se hizo el silencio. Pablo miraba el techo soltando aire pensativo. Al final, el propio Pablo fue el que reanudó la comunicación
"¿De verdad Nati se acordó de mi y quiere que vaya?"
"Si bobo, no sé porqué no lo crees, si van al mismo curso"
"Pero nunca habla conmigo, solo lo hizo una vez y fue porque se enteró que eras mi amigo"
Daniel sonrió
"No te pongas celoso, ella no me gusta"
Pablo se puso rojo
"No estoy celoso, solo recito hechos"
"Recitas hechos y estás celoso"
"Callate"
Volvió a mirar al techo
"Siempre me dejas mal, con tus amigas pasó lo mismo, que se yo que no habla con gente, que se yo es tímido, te hubieras ahorrado esos adjetivos y capaz no me hubieran tratado como un boludo"
"¿Qué decis? si se llevaron bien, hasta Camila te regaló su lapiz rosa"
"Si nos llevamos muy bien, ¡re-que-te-bien! pero hasta ahí"
"¿Qué, vos querías algo con ellas? se lo hubieras preguntado, Mica no tenía novio"
"¡Fue tu culpa! por dejarme como pelotudo, eso condicionó su trato hacia mi"
"No empeces Pablo"
Pero Pablo siguió hablando, carraspeando comenzó con un tono más formal y orgulloso
"Cuando vos describis las aptitudes físicas y sobre todo mentales de una persona y lo haces con el propósito de que no llamen la atención sobre ese punto lo que conseguis es crear una linea que separa su apreciación de sus emociones, el impacto de mi presencia y mi diálogo siempre se verá mermada por el pensamiento primario de <<cuidado con lo que decís, es tímido>> y ese matiz de esfuerzo extra en acomodarse hacia lo que a mi me resultaba cómodo hace que no se desenvuelvan correctamente, ergo, no están cómodas. ¡Yo quiero conocerlas y que se fijen en mi de forma honesta!, no quiero que siempre me traten con cierto matiz solo porque me ofende. ¡Eso me ofende el doble!"
Daniel chasqueó la lengua
"Te lo dije mil veces Pablo pero vos no escuchas: yo no condicioné nada, solamente les dije que no fueran demasiado rudas con las bromas porque tenes miedo a las cargadas, y ya está, eso no condiciona un pito, Pablo"
"¡Qué no! Micaela estaba re nerviosa, se notaba que no estaba cómoda conmigo"
"Eso es porque ellas también no quieren caerte mal, al final les gustaste ¡bobo!"
"No de esa forma..."
Daniel giró el asiento para verlo de frente
"Mira Pablo, a la primera no da para conocer a nadie tan a fondo, todo salió bien ese día, fuiste, lo pasaron joya, tomaron un helado, todo bien ¿pero qué pasó? te escondiste, Cami me preguntaba por vos <<¿que le pasa a tu amigo, por qué no sale?>> y yo siempre te defendí y les dije que te tuvieran paciencia, pero vos ni bola después, Mica te dio su número ¿te acordas? ni llamaste una vez"
"Ella no llamó tampoco..."
"¡Estaba ocupada con las pruebas!, además qué? pensas que va a preferir hablar con un pibe que solo charló una tarde en lugar de sus amigos de toda la vida?, olvidate Pablo, lo que pasa es que esperas tener todo servido y no es así nene, ponete las pilas"
Pablo se acomodó en el borde de la cama
"Para vos es fácil decirlo, a vos te hacen caso todas las chicas, hasta Nati que no es de tu grado"
"Si de verdad me hicieran caso a mi todas las chicas ahora mismo no tendría problemas con Valeria ni con Lucre ¡deja de flashear Pablo! lo que pasa es que yo no me hago el tarado y soy abierto, no tengo un don especial que hace que me salga todo bien, eso no existe. ¡Escucha Pablo! Solamente tenes que ser vos mismo y pensar que estas hablando con otro ser humano con sus emociones y sus problemas, te tiro la data: Valería le tiene fobia a las ratas, su color favorito es el rojo y le encanta que la escuchen, Camila es alérgica a la frutilla, disfruta la música electrónica, le gusta dibujar y que la escuchen, Micaela es insegura con los demás, juega con su cabello y ¿adivina qué? ¡le gusta que la escuchen! vos le tenes fobia a los extrovertidos, te gusta escribir y razonas hasta por los codos y obviamente te gusta ser escuchado ¿Entendes ahora Pablo? vos lo que queres es que ellas entren a tu cama y encima que piensen en vos, así no funciona querido, si queres que ellas piensen en vos tenes que ser alguien para ellas, no solamente un cualquiera, vos querías llevarte a Camila a la cama, ok joya, pero ¿ella que se lleva de vos además de que sos un termo-tanque? eso queres que piensen?, normal que no te den bola, si no les aportas nada Pablo, ni una mano amiga, ni alguien para hablar de sus trabajos prácticos ni siquiera alguien para pasar un rato cuando se aburre, nada"
Daniel terminó de hablar y ambos se quedaron en silencio. Pablo volvió a acostarse con su vista fija en el techo, parecía una imagen muy habitual en él. Daniel se quedó en la silla, mirándolo fijamente.
"Decime que estás pensando Pablo"
Pablo dudo si responder, al final lo hizo
"Perdón Daniel, no quería tratarte así"
Daniel le corrigió
"Mentis, si me querías tratar así, porque pensas que tengo algo que vos no, acá nadie tiene nada y todos hacemos lo que podemos, el problema es que vos ni intentas mejorar y preferís pensar que todos tienen algo que a vos te falta, lo único que falta es tu actitud y tu forma de aguantar las cosas, no es la primera vez que tenemos esta conversación, siempre me decís "ufa pero vos esto, pero vos lo otro" no Pablo, no seas infame, no hay nada peor que hablar con alguien que ve el vaso medio vacío"
Pablo abrió los ojos en grande, se puso la almohada encima.
"Bueno, está bien, tenes razón, esta ves te voy a hacer caso, te lo prometo"
"¿Me lo prometes en serio?"
El joven asintió
"Bien Pablo, pero haceme un favor"
Pablo habló con la almohada puesta en su cabeza, apenas audible
"¿Que favor?"
"Anda a la fiesta de quince, te la vas a pasar bien, capaz conoces a algún amigo y te divertís en serio, no tenes que andar atrás mio todo el rato, dale razoncito"
Le palpo la pierna, como para darle un saludo amistoso
"Están buenas las memorias, pero trata de no quedarte hasta las cinco de la mañana escribiendo, que siempre dormís mal y al final faltas a clase, chau Pablo"
"chau"
Pablo se quedó en silencio un rato, escuchó la puerta como se cerraba y se sacó la almohada de la cabeza.
Miró hacia la pantalla y vio la montaña con la flechita puesta encima
Dubitativo, terminó por juntar coraje
"Solo es una noche, después volves, no pasa nada..."
Recordó la cara de nati y se la imaginó con el sol detrás, ella posando con una brillante sonrisa. Después imagino a su amigo con él yendo a la fiesta, degustando un par de platos y disfrutando de una buena charla.
"Dormiré"
Se dijo
"Dormiré y no iré"
Y se puso a dormir.
¡Riiiiing!, escuchó el reloj de la alarma. Estaba llegando tarde. Pero tampoco le molestaba demasiado. Se puso las zapatillas, se peinó y se trajeo con corbata. Se miró al espejo y se vio reflejado: parecía un señorito. Miró el reloj del escritorio y antes de toparse con su madre, decidió irse. cerró la puerta con llave y salió hacia afuera.
El pueblo de Dagel era un lugar exquisitamente público, se veía en las calles cómo la gente caminaba y se saludaba entre si amistosamente. Por la noche, sobre todo los sabados, algún desubicado solía poner música a todo volumen, pero los vecinos no hacían mucho por acallar los parlantes. Preferían dejar el ritmo de un cuarteto que abandonar la solitaria nocturnidad al constante silencio. Daba la sensación de comunidad barrial. Muchos vecinos dejaban salir a sus hijos con sus amigos hasta las tantas con la condición de que estuvieran en casa de uno y que llamaran a una hora acordada, no mucho más.
Caminando por la esquina Pablo escucha como la música empezaba a sonar más alto, se debía estar acercando al salón.
"Te lo dije, no me hinches las pelotas, ya suficiente tengo con limpiar en la semana!"
"Tranquilo Jorge, no te pongas así"
Un hombre corpulento estaba cerca de la entrada, tenía puesto uniforme verde de tela y arrastraba una canasta con ruedas, con la otra mano llevaba una especie de palo con red. A su lado, otro hombre iba con un traje pulcro y un peinado algo elaborado, parecía mucho mayor que el primero. El hombre de la canasta estaba hablando con mal humor
"Si no ponen la guita, no se puede, diez años llevo limpiando la mugre de la escuela. Encima tengo que limpiar en la fiestita de la tarada esta, que se vayan y no rompan más"
"Ojito con que tono hablas Jorge, que a lo mejor te sacan el palito y ahí si que vas a estar yirando"
Jorge levantó una botella de vidrio y la puso en la canasta
"Mira esto, alguien ya le está dando al chupi, yo que vos hago algo con estos pendejos, seguro que ser linyera es mejor que tener que aguantar estas porquerias"
El hombre que acompañaba a Jorge sacó un reloj pulsera y miró la hora
"Bueno ya van a traer la cena, mejor voy entrando, nos vemos Jorge, no te olvides de lo que hablamos"
Le señaló con un dedo y se alejó
"Dale nomas, anda a morfar, yo sigo laburando como negro. No te olvides vos del aumento, no te olvides vos!"
El otro hombre se alejó. Pablo llego a tiempo para ver Jorge levantar unas envolturas de chicle
"Mirá esto, pero que vivos... ¿y vos qué miras?"
Pablo lo observó con aire distraído
"Estoy seguro de haberlo visto, usted es el conserje de la escuela ¿qué hace en el salón de quintana?"
El hombre escupió un cúmulo de saliva y mucosidad de aspecto verdoso
"Me estoy ganando el sueldo, vos que haces?, venis de joda? mira que la joda está allá dentro no afuera, vas a llegar tarde"
Pablo estaba por entrar, pero Jorge le detuvo
"Espera un poco, vos tenes cara de buen nene, acercate"
El joven se quedó quieto y aunque no iba a moverse de todos modos Jorge fue el que se aproximó hacia él.
Al aproximarse, Pablo pudo verlo mejor: Jorge llevaba la frente transpirada y desprendía un olor a bolsas de estaño usadas, aunque su turno parecía arrancar Pablo intuyó por las gotitas y el hedor que llevaba un par de horas levantando mugre. El hombre empezó a tocarse los pantalones y balbuseaba insultos por lo bajo. El chico se empezó a sentir impaciente
"Dónde está, ¡pero che!... ¡lo encontré! mira, tengo un papel de la comitiva, tenes que enviarse al señor Lautaro, ¿sabes quién es? si, seguro lo tenes ubicado, estaba acá hablando conmigo y se metió adentro, por voleado me olvide dárselo"
Pablo tomó el papel y lo miró de cerca
"hmmm... esto lo firmó usted y un par de personas más, por lo que leo la señora leticia, claudia la cocinera, el profesor de gimnasia, el que pasa el cepillo por los baños, el que pasa la fregona por los salones de clases y el que limpia el..."
"Todo eso lo hace un solo tipo ¡yo!, con perdón de claudia que hace unos pucheros para lamberse los dedos, pero ella ya tiene buen peaje, yo necesito renovar mi paga, no puede ser que me den unos manguitos de nada, ¿me están jodiendo? y después hablan de que todos recibimos los mismo sueldos y es todo mentira, solo se fijan en el papel y se toman el palo, no preguntan a nadie y así tengo que hacer turno doble, limpiando la basura en la fiestita de quince de una tarada"
Pablo se puso tenso, quiso replicar pero las palabras no salían de su boca
"Anda adentro, ¿que haces acá todavía? no seas bobo y anda!, movete! encontra al gato y dale el papel"
El joven se alejó con el papel en la mano sin mirar atrás. Abrió la puerta y se chocó de frente con las luces de una bola disco. La música estaba alta, pero los invitados estaban quietos. Arrugó el papel y se lo puso en el bolsillo y se mezclo con la gente.
La sala era bastante grande, aunque las luces estaban apagadas se podía notar lo ancho de la zona, había unas cuantas mesas circulares puestas en fila de dos con varias sillas alrededor y en frente de todo había una gran mesa plana, ahí es donde se debían sentar la cumpleañera y sus familiares más cercanos.
Pablo se alejó unos momentos y se aposto en una pared. El ambiente estaba muy cargado, nada raro teniendo en cuenta que la muchacha era muy popular en su clase y habrá un gran número de interesados en venir a verla. Él miró las mesas pensando en cual de esas se tenía que sentar. Directamente supuso que la suya era una de las que estaba más alejada, ahí se sentaban conocidos y compañeros de clase. Con todos de pie se aproximó a uno de los asientos y se acomodó en ella. No tardó mucho en ver como otro muchacho se sentaba a su lado.
"¿Pablo?"
El joven lo identificó de inmediato
"Fede, hola"
Después de los saludos, fede inquirió
"Que loco que te haya invitado a vos también, contando con Pricilla y Lourdes, vos serías el último al que le llegó la invitación"
Pablo replicó
"¿Y vos? Nati no habla mucho con vos tampoco, por qué te invitó a vos?"
El joven agarró un vaso con agua y se tragó el contenido
"Yo solo vine a acompañar a mi hermana Lourdes, ella y Nati se llevan mejor, la bajona que vino Tiago y Gabriel, obvio que iban a venir, ellos se se meten por cualquier hueco, pero lo raro es que te invite a vos, hasta yo hablé más con ella que vos. ¿por qué viniste? si no te hablas con nadie del curso"
Pablo de pronto se sintió agitado
"Daniel me dijo que yo le agrado y ella a mi me cae bien"
El otro joven movió la mano como señal de reto
"Ella los tiene cortitos a todos los pibes, es alta mina Nati, solo Dani le puede plantar cara y no quedarse trabado, alta mina, che ¿habrá buen servicio? ya estoy flasheando que esto es un restaurante cinco estrellas, alto salón se monto quintana"
Se acercaron dos muchachas de la edad de Pablo en la mesa y se sentaron
"Tragiste el vitel?"
"No Fede, igual ya nos van a servir, relájate, qué haces Pablito ¿como estás?"
"Bien Lourdes ¿y vos?"
Federico puso las manos en el aire
"Para, no cortes el hilo de la conversación, decime que por lo menos estas segura que-"
"Si boludo!, ya lo van a traer, ¡ay! este tarado"
La chica que estaba al lado de Lourdes se empezó a reír
"Ay fede, tenes que parar de escaviar, afuera ya tiraste una botella de vidrio así de grande, vas a terminar re duro"
"Igual lo hice para molestar, ni me termine la botella, era para joder un rato al viejo ese"
Lourdes y la otra chica asintieron
"Que bronca me da ese chabon"
"Mal, la otra vez estábamos con Patri en el pasillo y nos sacó cagando, alto forro que es ese tipo"
Pablo miró hacia atrás y después volvió su vista al frente, haciendo incapie en el resto de invitados. Federico notó como giraba en su asiento
"Si estas incómodo te podes ir Pablo, acá no hay problema ¿cuando empieza esto Lu?"
Lourdes hizo callar a su hermano
"¡Shh! ahí viene Nati, está con Ceci y Tomas, ¡mira que linda que va! ¡aayyy!"
Natalia estaba saludando a todos los invitados que se acercaban para darle un beso e intercambiar algunas palabras. El grupo de Pablo permaneció sentado. Él paso su mirada por el vestido blanco y el decorado de su cabellera rubia. Natalía tenía unos bucles que le caían por los hombros y en sus pómulos traía brillantina, no paraba de reir y parecía muy animada, habrá tenido una charla muy amena con sus amigos más atrás.
Ella se acercó a la mesa y se puso detrás de Lourdes, apoyó sus manos en su cintura y empezó a mover sus dedos, Lourdes empezó a carcajear
"Para boluda, ¡me haces cosquillas! ha,ha,ha!"
Lorudes se paró y abrazó a Natalia, la chica de al lado hizo lo mismo
"Prici, Lourdes, que bueno que hayan venido!"
Lourdes apunto a su hermano que se hallaba sentado
"Si fuera por este tarado nunca llegábamos"
Natalia saludó a Federico con la mano sonriendo con una sonrisa afable
"La reina llegó y trajo alto escote"
Lourdes hizo callar a su hermano
Natalia miró a Pablo y le saludó con su mano abierta como hizo segundos antes
Con una voz aguda, una señora de más atrás llamó a Natalia
"Bueno, ya vamos a comer, ¡estoy nerviosa!"
"Pasala bien princesa, ¡ay! dame un abrazo"
Natalia otra vez abrazó a Lourdes. Federico volvió a tomar de su vaso. Natalia hizo un último comentario
"Che fede, ponele un poco de frizee a eso porque sino no pega"
"Ha,ha ya va"
Natalia se marchó y los invitados empezaron a sentarse. Otro chico de la edad de Pablo apareció de repente y se sentó al lado de Pablo. Aparentemente estaba esperando a que Natalia se marchara. Nada más acomodarse se dirigió al joven de forma furtiva
"¿Qué haces Pablo?, ¿por qué estas acá?"
"Me invitaron"
"Las pelotas, osea ha,ha,ha"
Lourdes chitó al recién llegado
"Tiago callate, nos invitaron a todos, menos a vos porque sos un metido, igual te dejan pasar porque a los perros callejeros se les tiene lastima"
"Aguanta, qué agresividad! ¿todavía no hice nada y ya me estás bardeando? ´tamo así entonces"
Pablo volvió a sentirse agitado.
Las luces se encendieron y los murmullos lentamente acallaron.
Unos hombres trajeados empezaron a rodear las mesas y dejaron el plato principal servido. Pablo miró bien y descubrió que era carne de un animal que no había probado, después le confirmaron que era de pato.
Federico estaba disfrutando de la comida
"La carne está re blanda, mira lu, proba"
"Estoy comiendo ya"
"Noo, pero proba esta, está re suave"
Lourdes le miró el plato
"Es lo mismo tarado, a todos nos sirvió lo mismo"
Pablo agarró el tenedor y el cuchillo y empezó a masticar sin prestar atención a los hermanos. El joven que estaba a su lado volvió a levantar la voz
"Que buena está, ojalá nos sirvieran de esto en la escuela, te imaginas? en vez de las milanesas secas esas con pan un par de patitos ahí y a la lona, el día hecho"
Priscila suspiró
"Si nos sirvieran de esto a full no aguantamos ni dos días"
"Vos no aguantas dos días, yo estoy re de bajón la tarde"
"Eso es por la droga"
"¿Y cual hay? vos sos re bocona y nadie te dice nada"
Lourdes salió a defender a su amiga
"Tiago cerra la boca"
"Fuaa, loco, no puedo decir nada, mira que acá el único descanso es Pablo, a mi no me callan amiga"
Pablo miró con el ceño fruncido a Tiago y suspiró. Se sentía molesto no solo por lo que decía sino por cómo sonaba. De alguna forma se las arreglaba para tener un registro vocal tres cuartas partes más alta que la del resto y tenerlo al lado era todavía peor, cuando hablaba parecía que estaba serruchando sus cuerdas vocales, era contranatural: pero no se animaba a irse, además que no tenía otro lugar en que quedar, todas las mesas estaban ocupadas.
Federico parecía no sentirse afectado por la presencia de Tiago, que devoraba el plato con devoción
"Siempre está piola venir por la comida y la joda, tengo una prima que cumplió quince hace poco y le hicieron una fiesta en un salón en la capital, estaba re cheto"
Tiago volvió a replicar sin ningún motivo aparente
"Que mentiroso que sos Fede, vos nunca saliste de acá, Lu decile que flashea"
"No soy tu mula"
"Fuaa"
Los "fuaa" de Tiago se prolongaron un buen rato, mientras que Pablo seguía comiendo en silencio. La facilidad que tenía aquel chico para incordiar al resto era de libro. A veces ponía a insinuar cosas malas sobre el resto, otras directamente se metía con los integrantes de su mesa sin un filtro. Todo en él parecía aclarar <<yo estoy y cuando estoy nadie se puede ir a ningún lado>>. En un momento dado el joven se levantó de la mesa preguntando donde estaban los baños y se fue directo al de hombres.
Volvieron a respirar en la mesa, se sintió como si regresara el oxigeno. Lourdes empezó a ponerlo a caldo
"No se rescata mas este pibe, no hay quién se lo banque dos minutos"
Priscila asintió. Federico agrego
"Está re loco, antes de sentarse lo vi atrás de Pablo, lo miraba re fijo, perdón Pablo no te quise decir nada"
"Está bien"
"Aparte creo que sacó un par de hojalillos ¿cómo entró con eso acá?"
Lourdes contestó
"Yo que sé, está re duro el forro ese, anda saber dónde estuvo, del baño no va a salir más seguro"
Pablo atendió a la conversación en silencio. Ahora que ya no estaba Tiago se sentía más cómodo, aunque seguía pensando en Natalia. En un momento miró hacia delante para verla en la mesa plana, estaba charlando con su madre con una sonrisa. Se imagino yendo hacia allá y hacerla sentir contenta.
"Pablo ¡cuida tus bolsillos!"
Federico le tocó el hombro y le zarandeó. Pablo salió de la ensoñación de un brinco
"¿Q-qué pasa?
"Uasa, te asustaste"
Lourdes le pegó una cachetada en la cabeza a su hermano
"No seas pelotudo, dejalo, ¿estás bien Pablo?"
"Si estoy bien"
"Era una joda nomas, siempre le hacemos esa joda con mateo en clase, ¿no Pablo?"
"Pero capaz y no le gusta, ¿a vos te gustaría que te jodan cada dos por tres?"
"A mi no me hacen eso porque los tengo a cachetazos"
Priscila empezó a reír y contestó
"¿A quién? si no le ganas a nadie vos"
"Vos no sabes nada priscila, che, ¿el vitel para cuando?
"Ya lo traen pesado"
"Me dijiste lo mismo hace media hora antes de la carne, ¿lo van a traer con el postre o ya cuando nos vayamos?"
"Ojalá no lo traigan nunca, así te jodes"
"Shh!"
Priscila cayó a los hermanos
"Las luces se apagan!"
Las luces de la sala se atenuaron como si tuvieran baja tensión.
De pronto cerca de la entrada un hombre con un casco de moto se quedó de pie. Pablo le miró fijamente, tenía un par de cables con neon colgándole encima.
De pronto retumbo en los parlantes un sonido seco, cibertrónico.
El hombre ladeo la cabeza y al compas sonaba como si se activara un mecanismo.
Federico inquirió
"¿Es un robot o el motochorro de la esquina?"
"Shh!"
De pronto el hombre empezó a correr y dar volteretas en el aire. Pablo miraba el espectáculo con cierto dolor, creeia que todo el papel que estaba haciendo estaba demás.
"Faster, better, stronger.."
Empezó a retumbar los parlantes con una música electrónica. Algunos invitados se movían al son del sonido pero otros se quedaban quietos con la mirada tísica. Natalia sonreía cortes, por compromiso. Es probable que si Lautaro apareciera de repente y dijera <<ahora todos están muertos>> a punta de pistola habría ocasionado menos incomodidad que el hombre con su extraño baíle performatico.
Al finalizar la canción el sujeto dejó de bailar
Todos aplaudieron.
Pablo se dijo internamente
"Aplaudo el cese de esta hostilidad"
A partir de ese punto la música empezó a sonar con distintos géneros de música. Pablo se quedó sentado mientras que los demás volvían al ruedo con la charla
"Alto embole, no saben que hacer los chabones esos, hubieran traído a los damas gratis"
"No, que se quiebran"
"Que quebrarse? si tocan sin guita"
"No hablo de la guita, se quiebran todos"
"Ah eso si"
Lourdes se volteó para ver al chico
"¿Como estas Pablo?"
El joven tenía la mirada perdida, pero al escuchar que le hablaban giró su cabeza
"Estoy bien, la música está un poco fuerte"
"Y bueno, es lo que hay ¿no queres tomar algo?"
"Yo no bebo"
Lourdes le agarró el vaso y le llenó con alcohol
"Un trago y ya fue, no te va a hacer mal"
"E-esta bien"
Lourdes le sonrió y le pasó el vaso con el líquido azul del "frizee". Pablo le dio un sorbo
"Anda, queres embriagar a los pibes, tas re zarpada"
"Callate Federico"
Pablo no sintió los efectos de inmediato así que bebió otro sorbo.
Después de escuchar a los hermanos hablar con breves intervenciones de Priscila quiso aportar algo, pero no le salían las palabras. Al poco tiempo se resigno y terminó por beber otro sorbo.
Por algún motivo que Pablo no entendía, los hermanos empezaron a hablar de cuestiones de campo.
"Te estoy diciendo que el establo y el corral son dos cosas distintas Fede, el corral es el gallinero, en el establo están los caballos"
Federico se rió y apunto a su hermana
"Ahí están las yeguas"
Lourdes replicó
"Y en el corral están las gallinas que apoyan el huevo, como vos"
"Anda, Pablo veni defendeme, somos dos y ellas son dos, estamos iguales"
"El no te quiere defender ¿No Pablo?"
"eehh..."
"A ver Pablo ¿con quién te vas? con ella o conmigo? no seas gil"
Pablo dudó en responder, pero miró a Lourdes y se decidió
"Con Lourdes"
"Te lo dije Fede"
"Andaa, él te eligió porque quiere con vos, no le toques un pelo a mi hermana Pablo, no te zarpes"
"No quiere conmigo, a él le gusta Natalia, ¿No Pablo?"
El chico se puso rojo y negó con la cabeza
"¡Mira como se puso! tranquilo, no le vamos a decir nada"
Lourdes le volvió a sonreír cándida.
La fiesta siguió transcurriendo. Habían traído un postre (que era una torta helada de chocolate y vainilla) que degustaron, Federico volvió a echar en falta el Vitel Tonel pero ya nadie le prestó atención.
Después de un par de minutos un hombre trajo una bola de un grosor de treinta centimetros y la puso en el centro de la sala, la bola que parecía una piñata tenía una decenas de lazos saliendo de él.
Priscila le habló a Lourdes pero todos oyeron
"Ya se que es eso, lo que tenes que hacer es elegir un lazo y tirar del cordón, si te toca el anillo te sacas una foto con la quinceanera"
"Alto regalo"
"Shh! yo quiero sacarme una foto con Nati, ¡Se ve linda! veni Lourdes vamos"
Lourdes negó con la cabeza
"No, yo estoy bien, anda con fede, ¡fede anda!"
"fuaa, bueno, dale, veni priscila vamos"
Federico y Priscila se acercaron al centro con un cúmulo importante de chicos eligiendo un lazo
Lourdes miró a Pablo
"Che Pablo ¿no vas?"
"No está bien"
Realmente Pablo estaba ansioso por querer ir, no solamente por saber si le tocaba, quería estar cerca de Natalia aunque sea una vez en toda la noche.
Todos ya habían tomado un cordón, pero había uno o dos lazos sobrantes
"Dale Pablo, seguro te sale, te voy a pasar mi suerte para que tengas el doble y así te toque"
Lourdes le tocó una mano, Pablo la miró y sonrió
"Gracias Lu"
Dudó, pero al final se levantó siendo el último en llegar al centro, se había resignado en creer que no le tocaría, así que pensó simplemente en jalar el cordón e irse
"Pablooo agarra una dale"
Tomó un cordón. Un chico que llamaban Mateo empezó la cuenta regresiva
"A la cuenta de tres, una, dos...tres!"
Todos tiraron de la cuerda y un montón de lazitos pasaron de mano en mano, todos tenían un semi-circulo de bronce que pesaba muy poco.
Federico se quejó
"Creo que no me tocó"
Pablo sintió su lazo más pesado y cuando miró al final del cordón se topó con el anillo de plata
"Mira vos! Pablo sacó el anillo!"
El miró confundido, todos sus compañeros y chicos que no conocía se abalanzaron para vitorearle
"Buena Pablo"
"Bien ahí ñeri"
"No se lo esperaba ni él, mirale la cara!"
En la mesa Lourdes aplaudió con fuerza
Pablo miró como Natalia se acercaba a todos y miró el lazo con el anillo
"Mira vos"
"Ha,ha si"
Pablo estaba nervioso, un camarografo se acercó a los dos y puso soporte en el piso. Pablo miró a Natalia con su vestido blanco y su sonrisa radiante. Se sintió extraño.
El camarografo dijo
"Bueno, cuando quieran sonrían para la cámara!"
Pablo le pasó el brazo y la posó en el hombro, ambos sonrieron y el flash les nubló la vista.
Cuando se recuperó se dio cuenta que Natalia ya no estaba a su lado y todos sus compañeros se habían alejado para charlar con ella. Dio un paso atrás y volvió a dirigirse a su asiento, donde ya estaban Federico y Priscila
"Buena Pablo, no me esperaba esa"
"Felicidades!"
"Gracias"
Lourdes notó cierta amargura en la cara de Pablo
"No te preocupes que ya vas a tener oportunidad de estar cerca de ella y hablarle, dentro de poco ya toca el ballet"
Federico la miró preocupado
"Jodeme que tengo que hacer eso yo también"
"Esta vez todos bailaremos"
Priscila aplaudió y Federico suspiro
"Y ni siquiera trajeron..."
"No hace falta que lo repitas"
Después de un par de tragos, Pablo se sentía mucho más suelto.
"Mira Lourdes, ¿eso no es el ballet?
"Si ya empieza, vamos tenemos que pararnos"
Volvió a formarse un corro de chicos el centro, Pablo siguió a Lourdes y los otros hasta el gentío, después de ahí se dispersaron.
Se escuchó a Natalia decir en voz alta
"Bueno che!, Tomas veni primero pero después Ceci"
la cumpleañera tomó al joven con los brazos y la canción comenzó a sonar. Ambos muchachos daban pasos sencillos y las pocos segundos se separaron. Natalia levantó la mano a una chica
"Dale, veni, tiene que ser rápido así no se pierde la onda"
Ambas chicas empezaron a reirse, mientras que el resto aplaudía cuando pasaba el siguiente. Pablo vio cuando le tocó el turno a Lourdes y ella se quedó unos segundos más. Sonriendo se permitió darle una voltereta a la dama de la noche y ambas acabaron jubilosas.
Pablo se puso al frente del corro, Federico terminó de bailar, así que le tocó a él
Rápidamente se aproximo y apoyo su mano en la cintura de Natalia, ella era ligeramente más alta que él por lo que sentía cierta timidez al mirarle a los ojos. Ella se aproximó a su oído derecho y le susurró
"¿No vino Daniel?"
"Eh... no, tenía otra cosa que hacer"
"Que bajón, tenía pensado algo especial para él"
El joven no pudo con la curiosidad
"¿Que cosa?"
"Ah, secreto"
El resto de chicos empezó a murmurar, el baile se estaba prolongando más de la cuenta
"Bueno, si queres lo podes hacer conmigo, sea lo que sea"
La chica sonrió
"No creo que seas indicado, perdón Pablo"
"¿No?"
"No, perdón"
La angustia recorrió el cuerpo del chico, que se sintió herido. Después de unos momentos se separaron y otro chico tomó la mano de la muchacha.
Pablo se alejó del corro pero fue atraído por Lourdes con los brazos
"La idea era diez segundos ¡estuvieron un minuto! ¿que estuvieron hablando?"
El joven suspiro
"Nada importante, no fue una experiencia bonita"
El chico se alejó y volvió a sentarse en el asiento de la última mesa siendo el primero que lo hacia. Lourdes le miraba con un deje de tristeza hasta que Priscila le dijo algo que la entretuvo
"Con que no soy el indicado ¿eh?"
Soltó Pablo en vos alta
"Si hubiera alguien indicado en este mundo ese sería Daniel, lo sabía, siempre fue él"
Malogrado se sirvió de alcohol y empezó a tomar más a fondo. Después de unos momentos se fue al baño golpeando la puerta con agresividad.
Nada más entrar vio a Tiago en una esquina con un cigarrillo en la boca, no era dificil adivinar el contenido de lo que fumaba.
"Aguantaa chimichurri"
El joven lo miró por un momento y después entró en un cubículo.
Al termino de hacer sus necesidades abrió la puerta del cubículo y se empezó a lavar las manos
"Pareces enojado, chabón que paso?, no estamos en la escuela, ahora no te estoy jodiendo"
"Si, seguro"
"¿Qué dijiste gato?"
De pronto Tiago se acercó y le tomó del pliegue del traje
"Soltame"
"Respetame, gil"
"Perdón"
"tsk, sos re cagón, tomatela"
Pablo salió impulsado hacia atrás y cayó al suelo. Sintió mojada la espalda por el agua rebosante de las canillas de los lavabos. Se incorporó como pudo, tenía lágrimas en los ojos y la respiración muy irregular, parecía querer decir algo, pero Tiago volvió a alzar la voz
"Tomate el palo, perejil"
Pablo salió del baño y regreso como pudo al asiento, se quedó temblando. Las chicas estaban conversando cuando él llegó
"(...)Yeni no sabe nada, ojalá que se de cuenta esa piba, no tienen porque sufrir todo eso"
"Mal, yo hable con su hermano, es buen pibe, capaz y la rescata"
"Espero que... ¿Pablo? estás re agitado, que te pasó?
Lourdes interrumpió la charla con su amiga y se acercó al chico
"Estoy bien, dejame"
Federico respondió
"Si re bien, se te nota pleno, ¿Te diste un sopapo? cuando fui al baño casi me resbalo yo también"
"Tenes toda la chaqueta sucia, ¡ay! ¿Quién te pensas que fue Fede? lo voy a matar al pelotudo ese, veni vamos!"
Pablo se sacó la parte alta del traje y se quedó con la camisa blanca
"No!, estoy bien!, solo me caí!, no pasa nada!"
"Y por qué estas así?"
El chico trató de recuperar la entonación sosegada, se puso una mano en el pecho y después estiró ambos brazos por la mesa
"Nada, la bronca"
Lourdes resopló y volvió a sentarse. En ese instante no se podía distinguir si le creyó o no, pero de todos modos se la veía con el ceño fruncido, con las mejillas rojas
"Bueno, tranquilo Pablo ¿Si?"
"Se terminó toda la botella, alto golpazo se habrá pegado, tomá acá tenes más"
Pablo tomó del vaso y quedó en silencio.
La noche transcurrió sin mayor movimiento por parte de Pablo que se quedó sentado pensativo. El resto de personas salió a bailar, hasta Federico estaba bailando con Priscila, o eso fue lo que se vio por un breve momento. Pablo solo ojeaba a Natalia bailar con uno de sus compañeros. En otra circunstancia se hubiera sentido mal, pero la agitación que sentía lo hacía querer correr de allí, solo quería marcharse sin que nadie lo detuviera
"Queres bailar un toque?"
Lourdes se levantó y tomó la mano de Pablo. Antes siquiera de que le de tiempo a protestar fue empujado hacia la <<pista de baile>>
"No sé bailar bien"
"Yo tampoco, igual me chupa un huevo, es para pasar el rato, vos seguime"
Pablo tomó las caderas de Lourdes y empezaron los pasos incómodos
"Lo voy a matar al gil ese"
"Eh? te referis a Pablo?"
"Quién sino, es insoportable, en la escuela también se mete con vos"
"Se mete con todos"
"Pero con vos más, tiene que dejar de hacerte eso, pero vos también le dejas mucho, no tenes que permitirle avanzar"
"No importa"
Lourdes le pisó un pie
"Ah!"
"Perdón, costumbre de hermana"
"Estás enojada?"
"Si, porque no la estas pasando bien, que pasó con Nati?, te dijo algo que no te gustó, decime que fue, dale, estamos hablando solos"
"Nada, me dijo que esperaba a Daniel y que no era el indicado"
"El indicado de qué?"
"No me quiso decir"
"Bueno no le hagas caso, ella siempre fue así de esquiva, no te sientas mal por eso"
Al poco de terminar la balada clásica empezó a sonar un lento. Lourdes preguntó
"¡uy! te va esto?"
"Nada de nada"
"Ha,ha,ha ya somos dos... che, puedo poner mi cabeza en tu pecho? se supone que así se bailan los lentos"
"Eh, bueno... "
Lourdes era más baja que Pablo, así que podía apoyarse en su pecho sin problemas. La respiración de la chica era mucha más regular y calmada, el chico sintió que le servía como diazepam. Al poco rato se dejó llevar por la melodía. Apoyó su mentón en la cabeza de la joven. La escena era remarcable y daba la sensación de que se podía seguir todo lo que hacían. Eran dos cuerpos que se movían al ritmo lento de la balada. Como un edificio con nubes detrás o una pradera llena de plantas y flora silvestre, todo parecía estar en su sitio, correcto, sin alteraciones. Pablo imaginó esto y se sintió mucho mejor.
Cuando terminó la canción se sentaron otra vez
"¿Priscila no viste a Fede?"
"No, dijo que se iba a un lado y no volvió más"
"¿Qué? jodeme, ay no"
"Solo me dijo que quería saber quién era el responsable de la comida"
La joven tensó sus manos
"Es capaz de ir a la cocina a reclamar el vitel toné este pelotudo, ya vengo"
Lourdes se fue, dejando a Pablo y a Priscila solos
A diferencia de Lourdes, Priscila apenas si hablaba con él, así que la comunicación se hizo más estéril. Pero no perdió el chisme
"¿Qué te parece Lu?"
"Eh? ella está bien"
"Dale bo, que te parece posta"
"No sé que decirte, me cae bien y ya está, ¿por qué?"
"Noté cierto aire romántico entre ustedes"
Pablo la miró como si mirara un marciano
"Igual te estás confundiendo"
La chica rodó los ojos y miró para otro lado
"Ponele"
Al cabo llegaron Lourdes agarrando a Federico del cuello que a su vez traía una bolsa con un logo de una carnicería.
Lourdes lo dejó y posó su mano en el rostro
"Y si, el boludo se fue a la cocina"
El joven levantó la bolsa como quién exhibe un trofeo
"Adivina perro, ya tenemos la carne para hacer el vitel"
Priscila empezó a carcajear y Pablo le miró incrédulo, por primera vez en toda la noche el chico tuvo una pregunta para hacerle
"Tanto te gusta el Vitel toné?"
"Y bueno, uno tiene que tener adicciones"
Eso de las cinco de la mañana despejaron el salón y Pablo iba regresando a casa. Se sentía mal. No por Natalia, sino por él.
"¿Tan poco valgo? seguro que no hubiese pasado nada si yo no venía, no hubiera pasado nada de esto, nada de nada, no... que bronca me dan todos esos giles, son todos unos giles de mierda"
Iba cabizbajo y algo mareado por el alcohol, al pasar por un azfaltado descorchado casi pierde el sentido y se de cabeza con la acera. Pero una mano lo sostuvo y puso su peso en su hombro
"Tranquilo Pablo, ya te tengo, ¿venis solo?"
"¿Daniel, que pasó? vitel toné?"
"Estas en pedo mal, ha,ha,ha"
El muchacho llevó a su amigo hasta su casa. Paseando por la acera. El sonido de los coches y las luces relajaron la mente de Pablo, hasta que Daniel volvió a hablar
"Tenía pensado esperarte afuera, pero como no tenía idea cuando eso terminaba le tuve que preguntar a Nati"
"No viniste..."
"¿Eh?"
"Ella se puso triste porque no viniste..."
"Yo pensé que estaba bien, de hecho le pregunté si no se molestaba conmigo por faltar, ella me aclaró que no, que estaba de diez"
Llegaron a la puerta de la casa y Daniel la abrió, Pablo soltó un bufido
"Shh!, no hagas mucho ruido que tus papas están durmiendo, veni seguime, sacate los zapatos"
Pablo se sacó las zapatillas y le siguió al cuarto. Tenía el ceño fruncido y algo dolida la cabeza
"Te hice la cama, acostate y dormí, yo voy a dormir en la otra"
"No tenías que hacer eso..."
"Nah no fue nada"
"No tenes que hacer nada, solo tenes que tomarte el palo e irte"
"¿Eh?"
"Tomatela!"
Daniel se alejó un poco
"Está bien, estas borracho, mañana hablamos más tranquilos"
Cerró la puerta y Pablo siguió murmurando
"¿Qué se cree que es? ¿Jesús? Matusalén? la re concha de su madre"
Se arrodillo en el suelo y empezó a sollozar
"Le odio!"
Recordó las palabras de Natalia acerca del indicado y se puso más eufórico
"Le odio como no tiene idea..."
Dio un golpe seco al suelo, se hizo daño la mano.
Al cabo de unos momentos se recostó al lado de la cama y se quedó dormido.
Con los años recordaría ese día como el inicio de muchas cosas y el fin de otras. Todo pasó, como quién dice, de un "flash" con la misma velocidad que un rayo surcando el cielo para caer atronador. En aquel entonces sabía que había algo que estaba mal con él, pero no quiso hacer nada para remediarlo, por lo pronto tragó toda la ira y la soltó en ese duro golpe hacia el suelo, con el que esperaba llamar la atención de alguien, quién sea. Como muchas ráfagas de incipiente cólera que tuvo a lo largo de los años anteriores. Pablo sabía que su papá no era respetado por sus compañeros y sabía que no tenía oportunidad con Natalia, pero no le importó en lo más mínimo cavilar acerca de reforzar sus relaciones, solamente pensaba en la amargura que le embargaba en aquellos momentos de soledad donde por fin tenía el tiempo y el espacio para soltar todos los pareceres de la noche, lo mal que le caía Tiago y cómo hubiera deseado estamparlo contra el inodoro y hacerlo tragar mierda, lo estúpido que le parecía el número del motochorro o agarrar el papel del conserje y tirárselo en la cara. Hubiera hecho todo eso con suma presteza y se sentiría a gusto, pero nada de eso podía, porque no se sentía correcto, ni adecuado. Tal vez pensaba en Federico y la vergüenza que le daba su actitud descolgada y suelta o tal vez era su forma de ser tan grosera y caótica. No. no quería parecerse a él. Pero ¿acaso se parecería? ¿acaso él ya se parecía a alguien que conociera? Sabía que tal vez la respuesta era negativa y prefería que se quedara todo en ese vacío inquieto. Al menos por ahora. Dejaría que las larvas de sus dichos sigan escribiendo sonetos dormidos y luego las repetiría en la hoja de word de la computadora, allí es donde podía desglosar y liberar todos sus poderes. Su potencial maldito. Era eso, solo eso tenía...maldiciones y sueños rotos. Esos deseos reprimidos, ese lugar, tan apartado como la montaña. ¿Que hacia aquella roca ajada en su memoria? le gustaría comprobarlo. ¿Podría escalarla de nuevo? por lo pronto no lo tenía claro. Debería esperar; esperar y seguir pensando. Solo así podía confiarlas en algún punto o tener la convicción suficiente para poder llevarlas a una zona.
Donde sea.
"Qué estas pensando, chico?"
Dijo el hombre sentado al otro lado de la mesa
El joven inquirió tranquilo
"Rebusco en mi pasado, recuerdos... complicados"
El hombre sonrió
"El recuerdo suele mezclarse fácilmente con retazos de anhelo y tristeza, muy poco tienen que ver, chico, muy poco, las situaciones vividas van por otro lado, no deberías darles lugar"
"No lo hago seguido, solamente ahora que usted me lo pregunta, y no, eso no me sucedió, ahora contésteme usted, ¿Cual fue su anterior trabajo? ¿como se mantiene viviendo aquí?"
El hombre apagó su cigarrillo
"Interesante pregunta"
El segmento se nublo, aún recordaba aquel día con el hombre y tenía una nebulosa aguda. No estaba muy seguro de haberle hecho esa pregunta o si el hombre le hubiera contestado concerniendo. El vértigo de estar varios kilómetros sobre el suelo o lo que aconteció a esa pregunta lo perturbaron más de la cuenta.
Ahora no confía.
Tenía veintitrés años cuando escaló la montaña por segunda vez, quince cuando ocurrió aquel altercado en la fiesta, sin duda se dio un gran salto de fe hacia una dirección concreta. De cualquier forma tenía que recapitular todo lo que vivió y volver a reordenar las piezas faltantes.
¿Cómo seguía?
Ah si, ya lo recordaba.
Tomó otra ficha, la examinó detenidamente y, al estar seguro, la puso encima.
Encajó la segunda pieza en el tablero.
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